Poema 20, Pablo Neruda

Poema 20, Pablo Neruda

(de Veinte poemas de amor y una canción desesperada)

Dolores del Río. Fotografía de Tina Modotti, amiga del poeta

PUEDO escribir los versos más tristes esta noche.

Escribir, por ejemplo: » La noche está estrellada,
y tiritan, azules, los astros, a lo lejos».

El viento de la noche gira en el cielo y canta.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Yo la quise, y a veces ella también me quiso.

En las noches como ésta la tuve entre mis brazos.
La besé tantas veces bajo el cielo infinito.

Ella me quiso, a veces yo también la quería.
Cómo no haber amado sus grandes ojos fijos.

Puedo escribir los versos más tristes esta noche.
Pensar que no la tengo. Sentir que la he perdido.

Oír la noche inmensa, más inmensa sin ella.
Y el verso cae al alma como al pasto el rocío.

Qué importa que mi amor no pudiera guardarla.
La noche está estrellada y ella no está conmigo.

Eso es todo. A lo lejos alguien canta. A lo lejos.
Mi alma no se contenta con haberla perdido.

Como para acercarla mi mirada la busca.
Mi corazón la busca, y ella no está conmigo.

La misma noche que hace blanquear los mismos árboles.
Nosotros, los de entonces, ya no somos los mismos.

Ya no la quiero, es cierto, pero cuánto la quise.
Mi voz buscaba el viento para tocar su oído.

De otro. Será de otro. Como antes de mis besos.
Su voz, su cuerpo claro. Sus ojos infinitos.

Ya no la quiero, es cierto, pero tal vez la quiero.
Es tan corto el amor, y es tan largo el olvido.

Porque en noches como ésta la tuve entre mis brazos,
mi alma no se contenta con haberla perdido.

Aunque éste sea el último dolor que ella me causa,
y éstos sean los últimos versos que yo le escribo.

El cambio climático como resultado de la acción humana

El cambio climático como resultado de la acción humana

A lo largo de su historia, la tierra ha experimentado oscilaciones entre períodos templados y frescos. La investigación atribuye el origen de estos cambios en el clima a una gran variedad de “forzamientos climáticos”, los que incluyen variaciones orbitales, fluctuaciones solares, actividad volcánica, vapor de agua y la concentración atmosférica de gases de efecto invernadero, tales como el CO₂ . Los cambios que vemos hoy en día ocurren a un ritmo más acelerado, en magnitudes mayores y en patrones que no pueden explicarse por los ciclos naturales. La temperatura promedio de la superficie de la tierra es la medida fundamental del cambio climático. Es probable que las temperaturas registradas durante el último medio siglo hayan sido las más altas de cualquier período de 50 años durante los últimos 1.300 años. El mundo se encuentra hoy cerca o en el momento de mayor temperatura registrado durante el actual período interglaciar, que comenzó hace aproximadamente 12.000 años. Existen pruebas contundentes de que el proceso se está acelerando. Once de los 12 años más calurosos desde 1850 se concentran entre 1995 y 2006.

Durante los últimos 100 años, la temperatura de la tierra ha aumentado en 0,7ºC. Aunque las variaciones interanuales son amplias, medido decenio a decenio la tendencia lineal de calentamiento para los últimos 50 años es casi dos veces mayor que la de los últimos 100 años (figura 1.1)24. Una abrumadora cantidad de pruebas científicas relaciona el aumento de la temperatura con concentraciones atmosféricas más altas de CO₂ y otros gases de efecto invernadero. El efecto de estos gases en la atmósfera es retener parte de la radiación solar saliente, lo que aumenta la temperatura de la Tierra. Este “efecto invernadero” natural es lo que mantiene nuestro planeta habitable: sin él, la Tierra sería 30ºC más fría. En los cuatro anteriores ciclos glaciares y de calentamiento de la Tierra existió una fuerte correlación entre las concentraciones atmosféricas de CO₂ y la temperatura25. Lo diferente del actual ciclo de calentamiento es el acelerado ritmo al que crecen las concentraciones de CO₂ . Desde tiempos preindustriales, las acumulaciones atmosféricas de CO₂ han aumentado en una tercera parte, una tasa de crecimiento sin precedentes durante los últimos 20.000 años. Los núcleos de hielo demuestran que las actuales concentraciones atmosféricas son superiores al nivel natural de los últimos 650.000 años. El aumento de las acumulaciones de CO₂ ha ido a la par con crecientes concentraciones de otros gases de efecto invernadero. Si bien el actual ciclo de calentamiento no es único en términos de cambio de temperatura, lo es en un importante aspecto: es la primera vez que la humanidad ha cambiado decisivamente un ciclo. El género humano ha estado liberando CO₂ a la atmósfera a través de la quema y cambios en el uso de suelo por más de 500.000 años. Pero el origen del cambio climático se remonta a dos grandes transformaciones en el uso de la energía. En primer lugar, la energía hidráulica fue reemplazada por el carbón, una fuente de energía condensada por la naturaleza a lo largo de millones de años. Fue el aprovechamiento del carbón para nuevas tecnologías lo que propulsó la revolución industrial y desató aumentos sin precedentes en la productividad. La segunda gran transformación ocurrió 150 años más tarde. El petróleo había sido una fuente de energía humana durante milenios. En China, por ejemplo, se registran pozos petroleros ya en el siglo IV.

El principito: fragmentos del libro más querido del siglo XX

El principito: fragmentos del libro más querido del siglo XX

INTRODUCCIÓN

Muchas enfermedades han aumentado de manera importante en las últimas décadas en los países en vías de desarrollo, particularmente las enfermedades crónicas, las cuales estarían asociadas a contaminantes ambientales (1) que pueden estar en el agua y en el aire.

Por otro lado, la actividad antropogénica está produciendo cambios sin precedentes al medioambiente global. La acumulación de gases de efecto invernadero, como el dióxido de carbono (CO2) y el metano, entre otros, tienen implicaciones en el clima del planeta. El mundo se ha calentado en aproximadamente 0,6 °C en las últimas tres décadas. El tiempo que el COreside en la atmósfera excede los 100 años, por lo cual, lo que hoy se haga en la tierra tendrá repercusiones en las futuras generaciones (2).

Aunque se presume que el cambio climático puede afectar la salud, la evidencia aún es pequeña. Las investigaciones a la fecha se han enfocado a estrés termal, eventos de climas extremos, y enfermedades infecciosas, con alguna atención de estimados futuros sobre producción de alimentos en la región y prevalencia de hambre (3).

En el Perú, un tercio de viviendas utilizan combustible de biomasa para cocinar o para calefacción (4). Los contaminantes producidos por la combustión de esta biomasa tienen efectos negativos en la salud (5,6). El aire exterior en Perú también está contaminado, a un alto nivel comparado con otros países latinoamericanos, según un reporte reciente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Se sabe que la materia particulada en el aire exterior está asociada con varias enfermedades crónicas. El Perú es también un país netamente minero, por lo cual está expuesto a la contaminación ambiental producida por la explotación minera (7); esto implica un importante efecto negativo tanto de la contaminación de aire de exteriores y de interiores.

La diversidad de ecosistemas en el Perú y los grandes desafíos para conservarlos y gestionarlos adecuadamente hacen fundamental la investigación en temas ambientales (8). Para enfocar mejor estos temas, se realizó del 28 al 30 de abril de 2014 en Lima un taller sobre el impacto en salud de la contaminación ambiental de agua, aire y cambio climático, donde los autores participaron. Para profundizar sobre el tema, se realizó una revisión narrativa de la literatura sobre el impacto en la salud que tiene la contaminación del aire y del agua de consumo humano, así como el efecto del cambio climático en el Perú.

CONTAMINACIÓN DEL AGUA

El Perú es la mayor reserva de América Latina, y se ubica entre los 20 países con mayor disponibilidad de agua del mundo. El 65% de la población peruana que habita la costa tiene disponibilidad solo del 1,7% de agua de todo el país. Esto contrasta con la cuenca del Amazonas donde se localiza el 97,7% del agua, y que está disponible para el 30% de la población (9). El agua es un constituyente de suma necesidad para la vida, pero también puede ser un agente que daña la salud de las poblaciones, cuando está contaminada con agentes infecciosos o químicos.

AGUA POTABLE Y ENFERMEDAD DIARREICA AGUDA

En el Perú el acceso al agua potable y saneamiento es aún muy bajo en el ámbito rural a diferencia del espacio urbano; existe una proporción de la población sin acceso a dichos servicios y se sabe que las tasas de cobertura en Perú son menores que en América Latina en general, especialmente en el área rural (Tabla 1). Con el crecimiento poblacional de Lima, la demanda superará largamente la oferta.

En el 2009, nueve de cada diez hogares contaba con agua segura; sin embargo, las brechas entre departamentos como Lima (98,8%), Loreto (62,8%) y Ucayali (70,8%) son notables. Respecto a los hogares con saneamiento básico, es necesario precisar que las diferencias entre el área urbana (92,9%) y el área rural (67,1%) también son marcadas (4,10,11). La falta de acceso al agua segura y con un saneamiento básico inadecuado es causal de la prevalencia y persistencia de enfermedades diarreicas agudas (EDA) y las parasitosis (12).

El tener acceso al agua y sistemas de eliminación de excretas por la red pública mejora las conductas sanitarias de las personas, como el lavado de manos antes o luego de una actividad fisiológica, tal como lo muestra un estudio en barrios marginales de Lima, Perú (13). Por otro lado, cuando el acceso al agua potable disminuye, se puede facilitar la contaminación fecal del agua (14,15).

En la región de las Américas, la OMS estima que el rotavirus es responsable de la mayoría de casos de enfermedad diarreica aguda (EDA) en niños < 5 años, seguido por E. coli patógena (16). La EDA también puede verse influenciada por factores de variabilidad climática en poblaciones pobres localizadas en zonas marginales (17,18). Estudios recientes en Perú demuestran que las EDA afectan tanto el peso del niño como su crecimiento (19); igualmente, se ha demostrado en Perú que el acceso al agua y a la eliminación de excretas revierte el efecto adverso sobre el crecimiento de la estatura en niños que previamente tenían inadecuado acceso a agua segura o a eliminación de excretas (20-22).

CONTAMINACIÓN CON ARSÉNICO

Argentina, Chile y Perú se encuentran expuestos a niveles elevados de arsénico en agua, especialmente de origen subterráneo (23-31). La toxicidad del arsénico depende de la forma en que se encuentre así como su estado de oxidación, siendo los arsénicos inorgánicos solubles más tóxicos que los orgánicos (32). La exposición baja a moderada al arsénico inorgánico ha sido prospectivamente asociada a un aumento en la morbilidad y mortalidad por cáncer (33), enfermedad cardiovascular (34) y diabetes mellitus (35).

En Bangladesh se ha asociado a las enfermedades diarreicas con exposición prenatal de arsénico (36); este elemento puede también aumentar los problemas de diarrea mencionados arriba. En América Latina, con información originada en Argentina, Chile y México, se reportan asociados al arsénico al cáncer de vejiga, de pulmón, de riñón, de hígado y de piel; igualmente, se menciona a las lesiones en la piel, y la enfermedad cardiovascular y respiratoria (24,27). La prevalencia de cada enfermedad es distinta en cada país (37).

En el Perú, la presencia del arsénico en las fuentes de agua para consumo humano se debe tanto a factores naturales de origen geológico como a la explotación minera y refinación de metales por fundición. El mismo proceso geológico de la cordillera de los Andes que se asocia a la presencia natural de arsénico en aguas superficiales y subterráneas, también lo explican los yacimientos de cobre, cuya explotación y posterior fundición contribuye a los niveles de arsénico ambiental.

En el Perú se han reportado niveles de arsénico en agua de consumo humano por encima del límite máximo permisible recomendado en el agua potable de 10 ug/L (25), que es igual al límite de OMS. Hace poco se publicó un estudio con 111 muestras de agua de consumo en Perú; en doce distritos, de los cuales 86% suparaban 10 ug/L, y 56% superaban 50 ug/L (26). Se ha reportado la presencia de arsénico (180 ug/L) en pozos de Puno, de 200-400 ug/L en el río Locumba, y 25 ug/L en el agua de consumo en la provincia de Hyatara (27). Igualmente, se ha detectado arsénico en la cuenca del río Rímac, que lleva el agua a Lima, donde en 1994, el 85% de la muestras sobrepasaron los 50 ug/L (27).

Más recientemente, estudios de DIGESA y SEDAPAL encontraron niveles en el río Rímac cerca al 50 ug/L en los años 1997-2004, salvo los años de 2000, 2001 y 2002, en que los promedios eran de 260 ug/L, 710 ug/L, y 780 ug/L (28). En todo el Perú se ha estimado para el año 2000 que, al menos, 250 000 personas bebían agua con concentraciones de arsénico > 50 ug/L (29-31)

Son pocos los estudios de seres humanos en cuanto al arsénico en Perú. Dos estudios de los Centros para el Control y Prevención de Enfermedades de los Estados Unidos (CDC) en regiones mineras de Perú reportaron niveles bajos en la orina, con un promedio de 6 ug/L en Ancash en la sierra norte (38), y un promedio de 18 ug/L en la ciudad de Cerro de Pasco en la sierra central (39). El nivel recomendado en la orina es 50 ug/L (40). En cambio, se ha observado queratosis arsenical en 5,7% de habitantes de una población residente a los 3290 metros de altitud expuesta a relaves mineros con arsénico (41).

Es importante mencionar que el consumo de arsénico por la población humana no es solamente a través del agua de consumo diario, sino también a través de los alimentos, se estima en América Latina que los alimentos contribuyen hasta el 50% del total de la ingesta de arsénico (24) . Falta mayor información sobre el consumo de arsénico en agua potable en cada región y el impacto en salud, tanto agudo como crónico, de esta exposición.

CONTAMINACIÓN POR PARTICULAS DEL AIRE AMBIENTAL

La mayoría de los efectos dañinos crónicos de la contaminación del aire ambiental se miden, en la actualidad, a través del material particulado menor a 2,5 micrones (PM 2,5), que penetran los espacios profundos del pulmón (42). En la Figura 1, se nota que las partículas PM 2,5 anuales en Lima, la capital del Perú, en el periodo 2001-2011, han tenido un promedio de aproximadamente 50 ug/m3. El nivel de PM 2,5 recomendado por la OMS es 10 ug/m(25 ug/men Perú). Para comparación, en Chile el nivel de PM 2,5 en el aire ha bajado de 35 ug/ma 25 ug/m3 en el mismo periodo (Comisión Nacional del Medioambiente), cuando en los Estados Unidos ha bajado de 15 ug/ma 10 ug/ m3 ( http://www.epa.gov/airtrends/pm.html ). Estos datos indicarían que Lima tiene un problema por resolver con respecto a la contaminación del aire con PM 2,5.

P

ara medir los posibles efectos en la salud en Lima de los niveles de PM 2,5 mayores a lo recomendado por la OMS, se puede utilizar estudios de cohortes de otros países que consideran los efectos a largo plazo de la contaminación del aire con PM 2,5. En estos estudios se ha comprobado que la exposición crónica al aire ambiental contaminado por partículas resulta en enfermedades crónicas, sobre todo cardiovasculares, cerebrovasculares, y pulmonares, incluyendo cáncer del pulmón y enfermedades pulmonares no malignas. Basado en estos estudios, se ha podido calcular la relación exposición-respuesta entre las partículas PM 2,5 y las enfermedades mencionadas, ello permite la cuantificación del riesgo para la salud de niveles específicos de PM2,5 (43,44).

Tomando en cuenta la relación exposición-respuesta descrita por Pope et al(43) (y notando que 1 ug/mPM2,5 representa una dosis individual de 0,18 mg PM 2,5/día) un aumento de 10 ug/m(considerado como ‘no-expuesto’) a 50 ug/m(nivel promedio de Lima 2001-2011) corresponde un riesgo relativo de aproximadamente 1,25 tanto para el cáncer pulmonar como para las enfermedades cardiovasculares/cerebrovasculares (ICD9 códigos 401459), o cardiopulmonares (ICD9 códigos 401-459, 460519) (este riesgo relativo concuerda bien con un trabajo reciente (44)). Tal riesgo relativo se traduce en una fracción atribuible de 20% [FA = (RR-1)/RR)] para una población donde todos están expuestos, como Lima.

Puesto que el Ministerio de Salud reporta 940 muertes de personas mayores de 20 años por cáncer pulmonar (código ICD10 C34); 9550 muertes por enfermedades cardiovasculares(códigos ICD10 I00-I59, I70-I99); 1170 muertes por enfermedades cerebrovasculares (ICD10 códigos I60-I69) en el Departamento de Lima en 2012 (que corresponden casi todas a la región metropolitana), se puede estimar que hay, aproximadamente, 20% de estas muertes en Lima, es decir 2330 (190 por cáncer pulmonar, 1910 por problemas cardiovasculares, y 230 por problemas cerebro-vasculares) atribuibles a un nivel aumentado de PM 2,5 en el aire de Lima, encima de 10 ug/m3. A esta cifra se debería agregar las muertes atribuibles a PM 2,5 ambiental en otras ciudades de Perú.

Igualmente, la contaminación del aire en Lima se relaciona directamente con enfermedades respiratorias crónicas en los escolares; así, los escolares de Lima expuestos a un alto tráfico vehicular cerca de casa y/o escuela desarrollan en mayor proporción síntomas de asma y atopía con relación a quienes viven más alejados (45,46). Además, los niños en las zonas rurales tienen menos asma que los niños en zonas urbanas (47).

CONTAMINACION DEL AIRE AMBIENTAL: EL CASO DEL PLOMO

En el Perú, durante muchos años, la gasolina con plomo era la fuente de emisión más importante para la población urbana (48). En la actualidad, por disposiciones legales, está prohibido el uso del plomo en la gasolina; esto ha tenido un importante impacto, como lo demuestra el hallazgo de una disminución del plomo en el aire y en la sangre de la población (Figura 2).

Sin embargo, todavía se encuentra en poblaciones locales niveles elevados de plomo, ya sea debido a la actividad minera, a la fundición de metales, desde almacenes de minerales o durante su transporte.

El peligro principal conocido de la exposición al plomo es su efecto sobre el desarrollo intelectual de los niños (49,50). Según el CDC de Atlanta, el nivel de plomo en la sangre de los niños no deben exceder los 10 ug/dL (51). Entre los adultos expuestos a niveles altos, hay evidencia del daño a los riñones (52), de aumento de la presión arterial (53), y un aumento de riesgo de cáncer pulmonar/estómago (54), aunque esto efectos no son considerados tan concluyentes como los efectos en niños.

En lugares donde se almacena el plomo hay gran riesgo de contaminación del aire; así, se ha demostrado niveles altos de plomo en sangre de niños y mujeres posparto en Lima Metropolitana y Callao, siendo mayores en niños que viven en el Callao (26 ug/dL) comparado a 7 ug/dL entre niños en Lima, como una consecuencia de la ubicación de almacenes para el depósito de minerales como el plomo en el Callao (55).

Otros estudios en diversas comunidades de la ciudad minera de Cerro de Pasco (Chaupimarca, Ayapoto y Paragsha) demostraron que el 53% de niños y aproximadamente el 9% de mujeres en edad fértil mostraban intoxicación por metales pesados con niveles de plomo en sangre por encima de 10 ug/dL (51). Igualmente, dos estudios comparativos entre sujetos varones adultos de Lima y Cerro de Pasco muestran mayores niveles de plomo en sangre en varones de la ciudad de Cerro de Pasco, distribuidos entre mineros y no mineros (56,57).

Los niveles de plomo en suelo que exceden 1200 mg/kg, un estándar de referencia para suelo de residencias, se encuentran presentes en 35 de 74 sitios en Cerro de Pasco comparados con 4 de 47 sitios evaluados alrededor de operaciones nuevas cerca de Huaral, en el norte de Lima (58). En la ciudad de La Oroya, que desde el año 1922 la población se encuentra expuesta a las emisiones de la planta de fundición, se ha observado en las gestantes tasa altas de plomo (≥ 10 ug/dL) en el 71,4% en La Oroya Nueva, 100% en La Oroya vieja y 82,5% en otras zonas. Igualmente, las tasas de plomo alto en el cordón umbilical oscilan entre 52,4 y 88,9% (59).

Todavía faltan estudios en Perú documentando efectos dañinos en el desarrollo intelectual de los niños de estas zonas, o documentando efectos crónicos entre adultos.

CONTAMINACIÓN DE INTERIORES: EL CASO DEL COMBUSTIBLE DE BIOMASA

La contaminación del aire intradomiciliario se ha vinculado con enfermedades respiratorias entre niños (60), y resultados reproductivos adversos (61). Se estima que en 2010 el aire intradomiciliario fue responsable de 3,5 millones de muertes prematuras en el mundo, que es mayor al número de muertes atribuibles a contaminación ambiental del aire (3,1 millones de muertes) (42). Estas muertes se deben a enfermedades respiratorias entre niños (aproximadamente 40%), y muertes por enfermedades cardiopulmonares y cardiovasculares entre adultos (60%).

En Perú, estudios relacionados a la contaminación intradomiciliaria se han llevado a cabo midiendo principalmente los niveles de monóxido de carbono (CO) y PM 2,5 en el aire (62-64), y a veces, biomarcadores como 8-hidroxi-2´-deoxiguanosina y 8-isoprostano en la orina (65). Algunas publicaciones muestran resultados que tratan de medir el impacto de instalar cocinas mejoradas, que presenta varios desafíos (66). Con los datos limitados en Perú, que se tiene acceso hasta ahora, parece que las cocinas mejoradas pueden bajar los niveles de CO y PM 2,5 inmediatamente en un porcentaje importante (47-74%) (67), pero con el tiempo esta reducción parece ser menor (25-50%), probablemente, entre otros, a falta de mantenimiento de las cocinas (68). El nivel promedio de PM 2,5 de personas viviendo en hogares usando biomasa, puede ser aproximadamente 100 ug/mde PM 2,5, tanto en las ciudades (69) como en la zona rural (67), usando mediciones de muestras personales. Dado eso, una reducción de 25-50% (a 50-75 ug/m3) con cocinas mejoradas no será suficiente para eliminar el riesgo excesivo de enfermedades; para ello, tendría que llegar a un nivel de 10 ug/mPM 2,5, tal como lo recomienda la OMS.

En la Figura 3 se presentan los porcentajes de viviendas que utilizan solo leña o solo gas en el Perú entre los años 2003 y 2012. A nivel nacional se observa una disminución en el porcentaje de hogares que usan solo leña, de algo menos del 30% en el 2003 a un poco más del 15% en el 2012; por su parte, hay un incremento en el mismo período de los hogares que usan solo gas (40% en 2012). Hay muchos hogares que usan ambos. Si en el Perú existen 6 millones de viviendas, los datos indicarían que 3,6 millones de viviendas podrían estar usando de alguna manera combustible de biomasa.

En Perú, según estimaciones de OMS, cerca de 10 millones de habitantes están expuestos a combustible de biomasa (leña, champa, bosta, carbón) para cocinar (67). El nivel promedio estimado de PM 2,5 de personas viviendo en estos hogares, sería aproximadamente 100 ug/mPM 2,5 (62,64). Este nivel es dos veces el nivel de PM 2,5 en el aire de Lima. Siguiendo la lógica de los cálculos arriba relacionados con el aire ambiental, el riesgo relativo para la muerte cardiovascular/cardiopulmonar sería aproximadamente 1,3-1,4 debido a esta exposición comparada con la recomendada por la OMS de 10 ug/m3, y la fracción de muertes atribuibles a PM 2,5 debería ser aproximadamente 25% [(1,35-1)/1,35]. Asumiendo que los 10 millones de habitantes que usan biomasa tienen aproximadamente las mismas tasas de mortalidad que los habitantes de Lima, podemos estimar que habría aproximadamente 3000 muertes prematuras por causas cardiopulmonares anuales entre adultos, por exposición excesiva a la PM 2,5. A ese número habría que agregarse otra cantidad desconocida de muertes prematuras entre niños por enfermedades respiratorias, principalmente la neumonía.

La exposición crónica a combustible de biomasa se asocia con un aumento en el grosor de la íntima-media de la arteria carótida y mayor prevalencia de la placa ateroesclerótica e hipertensión arterial (68). Esto genera un alto riesgo cardiovascular. El cocinar con combustible de biomasa y vivir en grandes altitudes puede tener un efecto adicional adverso sobre la salud materno-perinatal, teniendo en cuenta que la altitud se asocia a menor peso al nacer, por la hipoxia ambiental (69). En un estudio caso-control en dos zonas altoandinas en Perú (Apurímac y Huancavelica) se encuentra que 52% de madres de niños nacidos con bajo peso usaban combustible de biomasa para cocinar, en comparación con las madres con niños normales quienes en un 30% usaron combustible de biomasa (5).

CAMBIO CLIMÁTICO

El cambio climático, causado por seres humanos, afecta a todas las naciones del mundo (70). Este cambio está asociado con un aumento de temperatura y más variabilidad climática. Muchas de las enfermedades prevalentes en Perú pueden ser afectadas por fluctuaciones climáticas, desde la mortalidad cardiovascular y enfermedades respiratorias debido a las ondas de calor o una alterada trasmisión de enfermedades infecciosas y a la malnutrición debido a escasez de alimentos por falta de agua.

AUMENTO DE TEMPERATURA Y LA EXPANSIÓN DEL ÁREA DE LOS VECTORES

Un impacto importante del cambio climático es que la trasmisión de enfermedades infecciosas, antaño caracterizadas en una zona, ahora se puede ver en otras, por el cambio del hábitat más adecuado de los vectores. Por ejemplo, en la actualidad se han reportado cambios altitudinales de la presencia de vectores de la leishmaniosis cutánea en Colombia y Perú (71). En América del Sur, el paludismo, la leishmaniosis, el dengue, la enfermedad de Chagas y la esquistosomiasis son las principales enfermedades de transmisión vectorial sensibles al clima (72).

Recientemente se ha documentado la infestación urbana del vector de la enfermedad de Chagas en Arequipa, Perú, y entre otras variables que pueden explicar esta presencia se encuentra el aumento de la temperatura de la superficie terrestre (73,74).

VARIABILIDAD CLIMÁTICA, EL NIÑO, Y EFECTOS EN LA SALUD

El fenómeno de El Niño oscilación sur (ENSO) es la alteración climática anual que se manifiesta de modo cíclico aproximadamente cada 4 años en relación a la corriente de El Niño, y que puede variar de intensidad de leve, moderada o severa. El fenómeno de El Niño se manifiesta con lluvias intensas en la zona desértica de la costa norte con graves sequías en la región sur, particularmente altoandina, elevación de la temperatura del mar y disminución de la temperatura en la selva (75,76).

Es de destacar que de 10 meganiños registrados desde el siglo XVI en el Perú, dos ocurrieron en las últimas décadas 1982/1983 y 1997/1998. La previa a ellas fue en 1925. Queda aún por dilucidar cuánto de esto se asocia al cambio climático antropogénico que se describe para el planeta.

Se puede estudiar los efectos a la salud del ENSO en Perú para entender cómo los cambios en el clima, que ocurran en el futuro, pueden afectar a la salud humana (18). De esta manera, la experiencia obtenida en Perú puede servir a otros países del mundo para entender los cambios que se puede esperar cuando se presenta una mayor variabilidad en el clima.

En la epidemia del cólera se ha planteado que ocurre una proliferación autóctona de V. cholera asociada al aumento de la temperatura por efecto del fenómeno de El Niño. Se indica que una vez introducidas en las comunidades costeras en concentraciones suficientes para la infección humana, el cólera se expandió a través del agua y por alimentos contaminados (77). Basado en el número de casos de cólera reportados en Perú de 1997 al 2000, se encontró una correlación significativa entre la incidencia de cólera y una elevación de la temperatura de la superficie del mar en toda la costa peruana. Igualmente, se muestra que tanto el agua del mar de la costa y el zooplancton actúan como reservorios para el cólera en el Perú (78).

Datos epidemiológicos e investigaciones de laboratorio mostraron que las infecciones con V. parahemolíticus observados en la costa del Perú se asocian con el episodio de El Niño 1997. Este patrón fue similar al previamente reportado para el inicio de la epidemia del cólera en 1991 (79). A pesar de estos datos, son necesarias mayores investigaciones para demostrar fehacientemente esta asociación entre el cólera y El Niño.

Aparte del cólera, hay índices de que El Niño está relacionado con la diarrea. Durante los años 19971998, El Niño aumentó la temperatura ambiente de Lima en 5 °C por encima de lo normal, y el número de admisiones diarias por diarrea aumentaron en 200% de la tasa previa. Se atribuyeron a El Niño los 6225 casos del exceso de admisiones, ello significó un costo de USD 277 000. Durante el periodo antes de El Niño, las admisiones por diarrea aumentaron en 8% por 1 °C de aumento de la temperatura ambiental (18). La tasa de diarrea en primavera aumentó en 55% durante El Niño, comparado con datos antes de El Niño (17).

Otra epidemia asociada al clima es la del dengue. El clima influencia la ecología del dengue al afectar la dinámica del vector ( Aedes aegypti), el desarrollo del agente, y/o las interacciones entre el humano y el mosquito (80). En los últimos años ha ocurrido una expansión global del dengue y las causas parecen ser multifactoriales pero aún poco entendidas.

En países influenciados por la variabilidad climática ENSO y donde se registra aumento de la temperatura y de las precipitaciones, como el reportado para Matamoros, en la frontera de México y Texas, la incidencia del dengue aumenta en 2,6% (IC 95%: 0,2-5,1) una semana después que aumenta 1 °C de temperatura (81). En el Perú, en 1958 el Aedes aegypti fue erradicado de todo el país; sin embargo, en octubre de 1984 el mosquito reaparece en Iquitos (82). Hacia el 2005 se han presentado casos de dengue en más de trece departamentos, incluyendo Lima (83).CONCLUSIONES

El Perú, a pesar de su desarrollo económico, aún pasa por un periodo de transición de factores de riesgo ambientales, ya que coexisten tanto riesgos tradicionales como modernos, donde persisten los problemas infecciosos asociados con problemas crónicos, algunos de los cuales se asocian a problemas de contaminación de agua y del aire.

Por otro lado, el Perú está sometido a la variabilidad climática producto del fenómeno de El Niño estando en la actualidad inmerso en mayores frecuencias y severidad de su presentación, y por la probable extensión del área afectada por vectores de enfermedades infecciosas. En cuanto al cambio climático, se hace énfasis en la amplia y valiosa información obtenida en Perú, y que se puede emplear en otros contextos. Queda, sin embargo, mucho por analizar sobre la implicancia del cambio climático en la salud. Los datos existentes permiten sugerir una posibilidad de asociación entre El Niño y el cambio climático, pero se requiere más investigación para comprobarla.

Esta revisión ha permitido detectar la necesidad de mayor información que, si bien puede existir, no está al acceso o en publicaciones para su análisis. Hay una urgencia imperiosa de estudios sobre el impacto de la contaminación de arsénico en agua sobre la salud. Igualmente, permite reflejar la situación del Perú en su salud ambiental donde se detectan problemas en acceso a agua segura y a liberación de excretas, e importantes fuentes de contaminación de aire en interiores y exteriores que deben merecer la atención de las autoridades de salud del país. Un área de investigación importante sería cuantificar el impacto a largo plazo del uso de cocinas mejoradas en la salud.

Se hace necesario profundizar en el estudio del impacto en la salud de la población peruana que tiene la contaminación del aire, del agua, y de la mayor frecuencia y severidad de la variabilidad climática influenciada por el cambio climático antropogénico.

Contribuciones de autoría: GGR y KS participaron en la concepción y diseño del artículo, GGR, AZC, CGC, DNS, MCG, CCS, LN, KL, KS participaron en el análisis e interpretación de datos, redacción del artículo, revisión crítica del artículo y aprobación de la versión final, KS participó en la obtención de financiamiento.

Fuente de financiamiento: Grant 5R24TW009545 de los Institutos Nacionales de salud (NIH) de los Estados Unidos y del proyecto Especial Promoción de la Ciencia y de la Tecnología en el Perú financiado a la Academia Nacional de Ciencias por el Consejo Nacional de Ciencia, tecnología e Innovación (CONCYTEC).

Conflictos de interés: los autores declaran no tener 

conflictos de interés: los autores declaran no tener conflictos de interés. 

Referencias Bibliográficas

1. Gall ET, Carter EM, Earnest CM, Stephens B. Indoor air pollution in developing countries: research and implementation needs for improvements in global public health . Am J Public Health. 2013 Apr;103(4):e67-72. doi: 10.2105/AJPH.2012.300955.         [ Links ]

2. Haines A, Patz JA. Health effects of climate change . JAMA. 2004 Jan 7;291(1):99-103.         [ Links ]

3. McMichael AJ, Woodruff RE, Hales S. Climate change and human health: present and future risks . Lancet. 2006 Mar 11;367(9513):859-69.         [ Links ]

4. Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI). Censos Nacionales 2007: XI de Población y VI de Vivienda. Perfil Sociodemográfico del Perú . 2da ed. Lima: INEI; 2008.         [ Links ]         [ Links ]

6. Sukhsohale ND, Narlawar UW, Phatak MS . Indoor air pollution from biomass combustion and its adverse health effects in central India: an exposure-response study . Indian J Community Med. 2013 Jul;38(3):162-7. doi: 10.4103/09700218.116353.         [ Links ]

7 . Astete J, Cáceres W, Gastañaga M, Lucero M, Sabastizagal I, Oblitas T, et al. Intoxicación por plomo y otros problemas de salud en niños de poblaciones aledañas a relaves mineros . Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2009 Ene-Mar;26(1):15-9.         [ Links ]

8. Perú, Ministerio del Ambiente (MINAN). Agenda de investigación ambiental . Lima: MINAM; 2013.         [ Links ]

9. Autoridad Nacional del Agua (ANA). Política y Estrategia Nacional de Recursos Hídricos del Perú . Lima: ANA; 2009.         [ Links ]

10. Yang H, Bain R, Bartram J, Gundry S, Pedley S, Wright J. Water safety and inequality in access to drinkingwater between rich and poor households . Environ Sci Technol. 2013 Feb 5;47(3):1222-30. doi: 10.1021/es303345p.         [ Links ]

11. Oswald WE, Hunter GC, Kramer MR, Leontsini E, Cabrera L, Lescano AG, et al. Provision of private, piped water and sewerage connections and directly observed handwashing of mothers in a peri-urban community of Lima, Peru. Trop Med Int Health. 2014 Apr;19(4):388-97. doi: 10.1111/tmi.12262.         [ Links ]

12. Gibson KE. Viral pathogens in water: occurrence, public health impact, and available control strategies . Curr Opin Virol. 2014 Feb;4:50-7. doi: 10.1016/j.coviro.2013.12.005.         [ Links ]

13. Oswald WE, Hunter GC, Kramer MR , Leontsini E, Cabrera L, Lescano AG , et al. Provision of private, piped water and sewerage connections and directly observed handwashing of mothers in a peri-urban community of Lima, Peru . Trop Med Int Health. 2014 Apr;19(4):388-97. doi: 10.1111/tmi.12262.         [ Links ]

14. Oswald WE, Lescano AG, Bern C, Calderon MM, Cabrera L, Gilman RH. Fecal contamination of drinking water within peri-urban households, Lima, Peru . Am J Trop Med Hyg. 2007 Oct;77(4):699-704.         [ Links ]

15. Oswald WE, Hunter GC, Lescano AG, Cabrera L, Leontsini E, Pan WK, et al. Direct observation of hygiene in a Peruvian shantytown: not enough handwashing and too little water . Trop Med Int Health. 2008 Nov;13(11):1421-8. doi: 10.1111/j.1365-3156.2008.02177.x.

16. Lanata CF, Fischer-Walker CL, Olascoaga AC, Torres CX, Aryee MJ, Black RE; Child Health Epidemiology Reference Group of the World Health Organization and UNICEF. Global causes of diarrheal disease mortality in children <5 years of age: a systematic review . PLoS One. 2013 Sep 4;8(9):e72788.         [ Links ]

17. Bennett A, Epstein LD, Gilman RH, Cama V, Bern C, Cabrera L, et al . Effects of the 1997-1998 El Niño episode on community rates of diarrhea . Am J Public Health. 2012 Jul;102(7):e63-9. doi: 10.2105/AJPH.2011.300573.         [ Links ]

18. Checkley W, Epstein LD, Gilman RH, Figueroa D, Cama RI, Patz JA, et al. Effects of EI Niño and ambient temperature on hospital admissions for diarrhoeal diseases in Peruvian children. Lancet. 2000 Feb 5;355(9202):442-50.         [ Links ]

19. Richard SA, Black RE, Gilman RH, Guerrant RL, Kang G, Lanata CF, et al. Diarrhea in early childhood: short-term association with weight and long-term association with length . Am J Epidemiol. 2013 Oct 1;178(7):1129-38. doi: 10.1093/aje/kwt094.         [ Links ]

20. Checkley W, Gilman RH, Black RE, Epstein LD, Cabrera L, Sterling CR, et al. Effect of water and sanitation on childhood health in a poor Peruvian peri-urban community. Lancet. 2004 Jan 10;363(9403):112-8.         [ Links ]

21. Checkley W, Epstein LD, Gilman RH, Cabrera L, Black RE. Effects of acute diarrhea on linear growth in Peruvian children. Am J Epidemiol. 2003 Jan 15;157(2):166-75.         [ Links ]

22. Guerrant RL, DeBoer MD, Moore SR, Scharf RJ, Lima AA. The impoverished gut–a triple burden of diarrhoea, stunting and chronic disease . Nat Rev Gastroenterol Hepatol. 2013 Apr;10(4):220-9. doi: 10.1038/nrgastro.2012.239.         [ Links ]

23. Bundschuh J, Litter MI, Parvez F, Román-Ross G, Nicolli HB, Jean JS, et al. One century of arsenic exposure in Latin America: a review of history and occurrence from 14 countries . Sci Total Environ. 2012 Jul 1;429:2-35. doi: 10.1016/j.scitotenv.2011.06.024.         [ Links ]

24. McClintock TR, Chen Y, Bundschuh J, Oliver JT, Navoni J, Olmos V, et al. Arsenic exposure in Latin America. Biomarkers, risk assessments and related health effects. Sci Total Environ. 2012 Jul 1;429:76-91. doi: 10.1016/j.scitotenv.2011.08.051.         [ Links ]

25. Ministerio de Ambiente. Estándares nacionales de calidad ambiental para agua. DS N°002-2008-MINAM, Perú. El Peruano, 2008:377222-377227.         [ Links ]

26. George CM, Sima L, Arias MH, Mihalic J, Cabrera LZ, Danz D, et al. Arsenic exposure in drinking water: an unrecognized health threat in Peru. Bull World Health Organ. 2014 Aug 1;92(8):565-72. doi: 10.2471/ BLT.13.128496.         [ Links ]

27. Castro de Esparza ML. Arsénico en el agua de bebida de América Latina y su efecto en la salud pública. Hojas de Divulgación Técnica . Hoja de divulgación técnica Nº95. Lima: OPS; 2004.         [ Links ]

28. Juarez HS. Contaminación del río Rímac por metales pesados y efecto en la agricultura en el Cono Este de Lima Metropolitana . Tesis para obtener el grado de Magister en Ciencias Ambientales. Universidad Nacional Agraria La Molina: Lima, Perú. 2006.         [ Links ]

29. Sancha AM, Castro de Esparza ML. Arsenic status and handling in Latin America. Lima: AIDIS/DIAGUA, CEPIS/OPS; 2000.         [ Links ]

30. Castro de Esparza ML. Arsénico en el agua de bebida de la población de los valles de Locumba y Chipe. Lima: OPS/ CEPIS; 2002.         [ Links ]

31. Castro de Esparza ML. Mejoramiento de la calidad del agua de pozos en zonas rurales de Puno, Perú. En: Litter MI, Sancha AM, Ingallinella AM, editors. Tecnologías económicas para el abatimiento de arsénico en aguas. Buenos Aires: Editorial Programa Iberoamericano de Ciencia y Tecnología para el Desarrollo; 2010. p. 243–56.         [ Links ]

32. Mandal BK, Suzuki KT. Arsenic round the world: a review . Talanta. 2002 Aug 16;58(1):201-35.         [ Links ]

33. García-Esquinas E, Pollán M, Umans JG, Francesconi KA, Goessler W, Guallar E, et al. Arsenic exposure and cancer mortality in a US-based prospective cohort: the strong heart study . Cancer Epidemiol Biomarkers Prev. 2013 Nov;22(11):1944-53. doi: 10.1158/1055-9965.EPI-13-0234-T.

34. Moon KA, Guallar E, Umans JG, Devereux RB, Best LG, Francesconi KA, et al. Association between exposure to low to moderate arsenic levels and incident cardiovascular disease. A prospective cohort study . Ann Intern Med. 2013 Nov 19;159(10):649-59.         [ Links ]

35. Kuo CC, Moon K, Thayer KA, Navas-Acien A. Environmental chemicals and type 2 diabetes: an updated systematic review of the epidemiologic evidence . Curr Diab Rep. 2013 Dec;13(6):831-49. doi: 10.1007/s11892-013-0432-6.         [ Links ]

36. Rahman A, Vahter M, Ekström EC, Persson LÅ. Arsenic exposure in pregnancy increases the risk of lower respiratory tract infection and diarrhea during infancy in Bangladesh . Environ Health Perspect. 2011 May;119(5):719-24. doi: 10.1289/ehp.1002265.         [ Links ]

37. Naujokas MF, Anderson B, Ahsan H, Aposhian HV, Graziano JH, Thompson C ,et al. The broad scope of health effects from chronic arsenic exposure: update on a worldwide public health problem . Environ Health Perspect. 2013 Mar;121(3):295-302. doi: 10.1289/ehp.1205875.         [ Links ]

38. Yip F, Azziz-Baumgartner, Luber G, Miller G, Patel M, Schier J. Heavy metal levels among people living in Communities on the Ayash River Basin: Huari, April 4-14, 2006, Report from Centers for Disease Control, Atlanta, Ga, USA, Feb 21, 2007.         [ Links ]

39. Conklin L, Sánchez CA, Neri A, Staley P, Blumenthal W, Jarrett JM, et al. Reporte Final: Exposiciones a metales pesados en niños y mujeres en edad fértil en tres comunidades mineras Cerro de Pasco, Perú. 21 de Mayo – 4 de Julio de 2007 . Lima: Department of Health & Human Services-Centers for Disease Control and Prevention; 2008.         [ Links ]

40. Ministerio de Salud. Guía técnica: Guía de práctica clínica para el diagnóstico y tratamiento de la intoxicación por arsénico. Lima: MINSA; 2011. p. 3-19.         [ Links ]

41. Ramos W, Galarza C, Ronceros G, de Amat F, Teran M, Pichardo L, et al. Noninfectious dermatological diseases associated with chronic exposure to mine tailings in a Peruvian district . Br J Dermatol. 2008 Jul;159(1):169-74. doi: 10.1111/j.1365-2133.2008.08630.x.         [ Links ]

42. Lim SS, Vos T, Flaxman AD, Danaei G, Shibuya K, Adair-Rohani H, et al. A comparative risk assessment of burden of disease and injury attributable to 67 risk factors and risk factor clusters in 21 regions, 1990-2010: a systematic analysis for the Global Burden of Disease Study 2010 . Lancet. 2012 Dec 15;380(9859):2224-60. doi: 10.1016/S0140-6736(12)61766-8.         [ Links ]

43. Pope CA 3rd, Burnett RT, Turner MC, Cohen A, Krewski D, Jerrett M, et al. Lung cancer and cardiovascular disease mortality associated with ambient air pollution and cigarette smoke: shape of the exposure response relationships . Environ Health Perspect. 2011 Nov;119(11):1616-21. doi: 10.1289/ehp.1103639.         [ Links ]

44. Burnett RT, Pope CA 3rd, Ezzati M, Olives C, Lim SS, Mehta S, et al. An integrated risk function for estimating the global burden of disease attributable to ambient fine particulate matter exposure . Environ Health Perspect. 2014 Apr;122(4):397-403. doi: 10.1289/ ehp.1307049.         [ Links ]

45. Carbajal-Arroyo L, Barraza-Villarreal A, Durand-Pardo R, Moreno-Macías H, Espinoza-Lain R, Chiarella-Ortigoda P, et al. Impact of traffic flow on the asthma prevalence among school children in Lima, Peru . J. Asthma. 2007 Apr;44(3):197-202.         [ Links ]

46. Baumann LM, Robinson CL, Combe JM, Gomez A, Romero K, Gilman RH, et al. Effects of distance from a heavily transited avenue on asthma and atopy in a periurban shantytown in Lima, Peru . J Allergy Clin Immunol. 2011 Apr;127(4):875-82. doi: 10.1016/j. jaci.2010.11.031.         [ Links ]

47. Robinson CL, Baumann LM, Romero K, Combe JM, Gomez A, Gilman RH, et al. Effect of urbanisation on asthma, allergy and airways inflammation in a developing country setting . Thorax. 2011 Dec;66(12):1051-7. doi: 10.1136/ thx.2011.158956.         [ Links ]

48. Naeher LP, Aguilar-Villalobos M, Miller T. Blood lead survey of children, pregnant women, professional drivers, street workers, and office workers in Trujillo, Peru . Arch Environ Health. 2004 Jul;59(7):359-62.         [ Links ]

49. Liu J, Lewis G. Environmental toxicity and poor cognitive outcomes in children and adults . J Environ Health. 2014 JanFeb;76(6):130-8.         [ Links ]

50. Vega-Dienstmaier JM, Salinas-Piélago JE, Gutiérrez-Campos M del R, Mandamiento-Ayquipa RD, Yara-Hokama M del C, Ponce-Canchihuamán J,et al. Lead levels and cognitive abilities in Peruvian children . Rev Bras Psiquiatr. 2006 Mar;28(1):33-9.         [ Links ]

51. Ramos W, Munive L, Alfaro M, Calderón M, Gonzáles I, Núñez Y. Intoxicación plúmbica crónica: una revisión de la problemática en el Perú. Rev Peru Epidemiol. 2009; agosto;13(2):1-8.         [ Links ]

52. Ekong EB, Jaar BG, Weaver VM. Leadrelated nephrotoxicity: a review of the epidemiologic evidence . Kidney Int. 2006 Dec;70(12):2074-84.         [ Links ]

53. Nawrot TS, Thijs L, Den Hond EM, Roels HA, Staessen JA. An epidemiological reappraisal of the association between blood pressure and blood lead: a meta-analysis . J Hum Hypertens 2002 Feb;16(2):123-31.         [ Links ]

54. International Agency for Research on Cancer. Inorganic and organic lead compounds. (IARC Monographs on the Evaluation of the Carcinogenic Risks to Humans) . 2006;87:1-471.         [ Links ]

55. Espinoza R, Hernández-Avila M, Narciso J, Castañaga C, Moscoso S, Ortiz G, et al. Determinants of blood-lead levels in children in Callao and Lima metropolitan area . Salud Publica Mex. 2003;45 Suppl 2:S209-19.         [ Links ]

56. Gonzales GF, Gasco M, Tapia V, Gonzales-Castañeda C. High serum testosterone levels are associated with excessive erythrocytosis of chronic mountain sickness in men . Am J Physiol Endocrinol Metab. 2009 Jun;296(6):E1319-25. doi: 10.1152/ajpendo.90940.2008.         [ Links ]

57. Gonzales GF, Lozano-Hernández R, Gasco M, Gonzales-Castañeda C, Tapia V.Resistance of sperm motility to serum testosterone in men with excessive erythrocytosis at high altitude . Horm Metab Res. 2012 Dec;44(13):987-92. doi: 10.1055/s-0032-1321854.         [ Links ]

58. van Geen A, Bravo C, Gil V, Sherpa S, Jack D. Lead exposure from soil in Peruvian mining towns: a national assessment supported by two contrasting examples . Bull World Health Organ. 2012 Dec 1;90(12):878-86. doi: 10.2471/BLT.12.106419.         [ Links ]

59. Castro-Bedriñana J, Chirinos-Peinado D, Ríos-Ríos E. Niveles de plomo en gestantes y neonatos en la ciudad de La Oroya, Perú . Rev. Peru. Med. Exp. Salud Pública. 2013 Jul;30(3):393-8.         [ Links ]

60. Brugha R, Grigg J. Urban air pollu tion and respiratory infections . Paediatr Respir Rev. 2014 Jun;15(2):194-9. doi: 10.1016/j.prrv.2014.03.001.         [ Links ]

61. Pope DP, Mishra V, Thompson L, Siddiqui AR, Rehfuess EA, Weber M, et al. Risk of low birth weight and stillbirth associated with indoor air pollution from solid fuel use in developing countries . Epidemiol Rev 2010 Apr;32(1):70-81. doi: 10.1093/epirev/mxq005.         [ Links ]

62. Li Z, Sjödin A, Romanoff LC, Horton K, Fitzgerald CL, Eppler A, et al. Evaluation of exposure reduction to indoor air pollution in stove intervention projects in peru by urinary biomonitoring of polycyclic aromatic hydrocarbon metabolites . Environ Int. 2011 Oct;37(7):1157-63. doi: 10.1016/j. envint.2011.03.024.         [ Links ]

63. Hartinger SM, Commodore AA, Hattendorf J, Lanata CF, Gil AI, Verastegui H, et al. Chimney stoves modestly improved indoor air quality measurements compared with traditional open fire stoves: results from a small-scale intervention study in ru ral Peru . Indoor Air. 2013 Aug;23(4):342-52. doi: 10.1111/ina.12027.         [ Links ]

64. Helen G, Aguilar-Villalobos M, Adetona O, Cassidy B, Bayer CW, Hendry R, et al. Exposure of Pregnant Women to Cookstove Related Household Air Pollution in Urban and Peri-Urban Trujillo, Peru . Arch Environ Occup Health. 2013 Nov 12. [Epub ahead of print].         [ Links ]

65. Commodore AA, Zhang JJ, Chang Y, Hartinger SM, Lanata CF, Mäusezahl D, et al. Concentrations of urinary 8-hydroxy-2’-deoxyguanosine and 8-isoprostane in women exposed to woodsmoke in a cookstove intervention study in San Marcos, Peru . Environ Int. 2013 Oct;60:112-22. doi: 10.1016/j. envint.2013.08.013.         [ Links ]

66. Naeher LP. Biomass-fueled intervention stoves in the developing world: potential and challenges . Am J Respir Crit Care Med. 2009 Oct 1;180(7):586-7. doi: 10.1164/rccm.200907-1115ED.         [ Links ]

67. Bonjour S, Adair-Rohani H, Wolf J, Bruce NG, Mehta S, Prüss-Ustün A, et al. Solid fuel use for household cooking: country and regional estimates for 1980-2010 . Environ Health Perspect. 2013 Jul;121(7):784-90. doi: 10.1289/ehp.1205987.         [ Links ]

68. Painschab MS, Davila-Roman VG, Gilman RH, Vasquez-Villar AD, Pollard SL, Wise RA, et al. Chronic exposure to biomass fuel is associated with increased carotid artery intima-media thickness and a higher prevalence of atherosclerotic plaque . Heart. 2013 Jul;99(14):984-91. doi: 10.1136/heartjnl-2012-303440.         [ Links ]

69. Gonzales GF, Tapia V. Birth weight charts for gestational age in 63,620 healthy infants born in Peruvian public hospitals at low and at high altitude . Acta Paediatr. 2009 Mar;98(3):454-8. doi: 10.1111/j.1651-2227.2008.01137.x.         [ Links ]

70. Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC). 2013. Climate Change 2013: The Physical Science Basis: Working Group I Contribution to the Fifth Assessment Report of the Intergovernmental Panel on Climate Change . Berne: WHO; 2013         [ Links ]

71. González C, Paz A, Ferro C. Predicted altitudinal shifts and reduced spatial distribution of Leishmania infantum vector species under climate change scenarios in Colombia . Acta Trop. 2014 Jan;129:83-90. doi: 10.1016/j. actatropica.2013.08.014.         [ Links ]

72. Alvarez-Falconi PP, Ríos Ruiz BA. Brote de fiebre de Oropuche en Bagazán, San Martín – Perú: Evaluación epidemiológica, manifestaciones gastrointestinales y hemorrágicas . Rev Gastroenterol Peru. 2010 Oct-Dec;30(4):334-40.         [ Links ]

73. Bayer AM, Hunter GC, Gilman RH, Cornejo Del Carpio JG, Naquira C, Bern C, et al. Chagas disease, migration and community settlement patterns in Arequipa, Peru . PLoS Negl Trop Dis. 2009 Dec 15;3(12):e567. doi: 10.1371/journal.pntd.0000567.         [ Links ]

74. Delgado S, Ernst KC, Pumahuanca ML, Yool SR, Comrie AC, Sterling CR, et al. A country bug in the city: urban infestation by the Chagas disease vector Triatoma infestans in Arequipa, Peru . Int J Health Geogr. 2013 Oct 30;12:48. doi: 10.1186/1476-072X-12-48.         [ Links ]

75. McPhaden MJ, Zebiak SE, Glantz MH. ENSO as an integrating concept in earth science . Science. 2006 Dec 15;314(5806):1740-5.         [ Links ]

76. Horel JD, Cornejo-Garrido AG. Convection along the coast of northern Peru during 1983: Spatial and temporal variation of clouds and rainfall . Mon Wea Rev. 1986;114(11):2091-2105.         [ Links ]

77. Seas C, Miranda J, Gil AI, Leon-BaruaR, Patz J, Huq A, Colwell RR, et al. New insights on the emergence of cholera in Latin America during 1991: the Peruvian experience . Am J Trop Med Hyg. 2000 Apr;62(4):513-7.         [ Links ]

78. Gil AI, Louis VR, Rivera IN, Lipp E, Huq A, Lanata CF, et al. Occurrence and distribution of Vibrio cholerae in the coastal environment of Peru . Environ Microbiol. 2004 Jul;6(7):699-706.         [ Links ]

79. Martinez-Urtaza J, Huapaya B, Gavilan RG, Blanco-Abad V, Ansede-Bermejo J, Cadarso-Suarez C, et al. Emergence of Asiatic Vibrio diseases in South America in phase with El Niño . Epidemiology 2008 Nov;19(6):829-37. doi: 10.1097/EDE.0b013e3181883d43.         [ Links ]

80. Chowell G, Cazelles B , Broutin H , Munayco CV .The influence of geographic and climate factors on the timing of dengue epidemics in Perú, 19942008 . BMC Infect Dis. 2011 Jun 8;11:164. doi: 10.1186/1471-2334-11-164.         [ Links ]

81. Brunkard JM , Cifuentes E, Rothenberg SJ .Assessing the roles of temperature, precipitation, and ENSO in dengue reemergence on the Texas-Mexico border region . Salud Publica Mex. 2008 MayJun;50(3):227-34.         [ Links ]

82. Giraldo A. Primer brote de dengue documentado en la región amazónica del Perú . Bol Of Sanit Panam. 1993;114(6):513-9.         [ Links ]

83. Mamani E, García M, Gutiérrez V, Cabezas C, Harris E. Tipificación molecular del virus dengue 3 durante el brote epidémico de dengue clásico en Lima, Perú, 2005 .Rev Peru Med Exp Salud Publica. 2005;22(3):161-4.         [ Links ]

Correspondencia:Gustavo Gonzales Rengifo

Dirección: Av. Honorio Delgado 430, SMP Teléfono: 3100000 anexo 2535

Correo electrónico:Gustavo.gonzales@upch.pe

Recibido: 10-05-14

Aprobado: 06-08-14

El principito: fragmentos del libro más querido del siglo XX

El principito: fragmentos del libro más querido del siglo XX

Capítulos de la novela más famosa de Antoine de Saint-Exupéry. Una historia aparentemente dirigida para niños (con personajes como la rosa, el zorro, el rey o el farolero) pero que en su lenguaje sencillo y poético, muestra revelaciones profundas sobre el amor y la naturaleza humana.

Índice de contenido

  • Introducción
    • Resumen de El principito
    • Basado en hechos reales
    • La dedicatoria más popular del mundo
    • La última obra en vida
  • Capítulo I
  • Capítulo II
  • Capítulo V
  • Capítulo VII
  • Capítulo X
  • Capítulo XIV
  • Capítulo XX
  • Capítulo XXI
  • Capítulo XXIV
  • Capítulo XXVII
  • Biografía de Antoine de Saint-Exupéry
    • Accidente real en el Sahara
    • Referencias anteriores sobre principitos
    • Fallecimiento y legado

Introducción

Escrita durante su exilio en EE.UU y publicada en 1943 tanto en inglés como en francés por la editorial Reynal & Hitchcock, El Principito (Le petit prince) de Antoine de Saint-Exupéry, es el libro francés más traducido de la historia, y uno de los libros más impresos, vendidos, adaptados e influyentes del siglo XX.

Considerada un libro infantil por la forma en la que se encuentra escrito, El principito no se detiene ahí, es una novela corta con alto contenido poético, llena de ilustraciones en acuarela hechas por el mismo autor, que revela observaciones profundas sobre la soledad, el absurdo, el amor y la naturaleza humana.

Resumen de El principito

La obra empieza con los recuerdos del narrador cuando era niño, nos muestra los dibujos que realizaba, y nos habla de su relación (desde niño) con la gente adulta. Inmediatamente después nos enteramos de que el narrador se convirtió en un aviador y nos cuenta una de sus experiencias como piloto:

Un día, mientras piloteaba sobre el desierto del Sahara, su avioneta se descompone y tiene que aterrizar forzosamente en el desierto. Sin personas cerca o medios para comunicarse, tiene que reparar el avión solo.

Es aquí cuando aparece derrepente un niño de cabellos dorados:

[…]el muchachito no me parecía ni perdido, ni muerto de cansancio, de hambre, de sed o de miedo. No tenía en absoluto la apariencia de un niño perdido en el desierto, a mil millas de distancia del lugar habitado más próximo.

El principito

A este muchacho, que decía venir del espacio (del asteoide B612), y que nunca dijo su nombre, lo llamó el principito.

Y así comienza la amistad entre el narrador y el principito, un niño que hacía muchas preguntas, y que le contaba sus historias interplanetarias con faroleros, rosas, geógrafos, baobabs, zorros, reyes y ávaros, mientras el aviador intentaba reparar su nave.

Basado en hechos reales

El libro se basa en partes de la biografía del escritor, como su carrera de aviador y su caída en medio del desierto.

En 1935, Antoine de Saint-Exupéry y André Prevot, querían batir el récord de tiempo de vuelo de París a Saigón por un premio de 150 000 francos. Pero en el camino su nave se descompuso y tuvieron que aterrizar en medio del Sahara. Deshidratados, hambrientos y con alucionaciones visuales y auditivas, sobrevivieron 4 días hasta que fueron descubiertos por un beduino en camello.

Este suceso sirvió como base para la escritura de El principito, y sobre todo para su novela de 1939: Tierra de Hombres.

La dedicatoria más popular del mundo

Quizá uno de los pasajes más recordados de El principito es la dedicatoria inicial, igual de poética que todo el contenido del libro, la dedicatoria a Léon Werth; novelista, periodista, crítico de arte, y mejor amigo de Antoine, se convertiría en una de las dedicatorias más recordadas de la historia.

A Léon Werth:
Pido perdón a los niños por haber dedicado este libro a una persona mayor. Tengo una seria excusa: esta persona mayor es el mejor amigo que tengo en el mundo. Tengo otra excusa: esta persona mayor es capaz de entenderlo todo, hasta los libros para niños. Tengo una tercera excusa: esta persona mayor vive en Francia, donde pasa hambre y frío. Verdaderamente necesita consuelo. Si todas esas excusas no bastasen, bien puedo dedicar este libro al niño que una vez fue esta persona mayor. Todos los mayores han sido primero niños. (Pero pocos lo recuerdan). Corrijo, pues, mi dedicatoria:
A LEON WERTH
CUANDO ERA NIÑO

La última obra en vida

Saint-Exupéry ya era un escritor reconocido en Francia cuando publica El principito, había obtenido el Premio Femina por su novela Vuelo nocturno (1930) y el Gran Premio de Novela de la Academia Francesa por Tierra de hombres (1939), pero no sería hasta El principito (1943) que obtendría el reconocimiento mundial.

El principito fue publicado en abril de 1943, tan solo un año antes del fallecimiento del escritor, en julio de 1944, cuando se le declaró desaparecido, luego de subir a un avión de caza en una misión de reconocimiento. Sus restos no fueron encontrados hasta finales de los 90s e inicios de los 2000.

Al fallecer poco tiempo después de la publicación del libro, el autor no pudo experimentar toda la repercusión y popularidad que obtendría su obra.

Capítulo I

Cuando yo tenía seis años, vi en un libro sobre la selva virgen que se titulaba Historias vividas, una magnífica lámina. Representaba una serpiente boa que se tragaba a una fiera. Ésta es la copia del dibujo.

el principito

En el libro se afirmaba: «La serpiente boa se traga su presa entera, sin masticarla. Luego ya no puede moverse y duerme durante los seis meses que dura su digestión». Reflexioné mucho en ese momento sobre las aventuras de la jungla y a mi vez logré trazar con un lápiz de colores mi primer dibujo. Mi dibujo número 1 era de esta manera:

el principito

Enseñé mi obra de arte a las personas mayores y les pregunté si mi dibujo les daba miedo.

—¿Por qué habría de asustar un sombrero? —me respondieron.

Mi dibujo no representaba un sombrero. Representaba una serpiente boa que digiere un elefante. Dibujé entonces el interior de la serpiente boa a fin de que las personas mayores pudieran comprender. Siempre estas personas tienen necesidad de explicaciones. Mi dibujo número 2 era así:

el principito

Las personas mayores me aconsejaron abandonar el dibujo de serpientes boas, ya fueran abiertas o cerradas, y poner más interés en la geografía, la historia, el cálculo y la gramática. De esta manera a la edad de seis años abandoné una magnífica carrerade pintor. Había quedado desilusionado por el fracaso de mis dibujos número 1 y número 2. Las personas mayores nunca pueden comprender algo por sí solas y es muy aburrido para los niños tener que darles una y otra vez explicaciones.

Tuve, pues, que elegir otro oficio y aprendí a pilotar aviones. He volado un poco por todo el mundo y la geografía, en efecto, me ha servido de mucho; al primer vistazo podía distinguir perfectamente la China de Arizona. Esto es muy útil, sobretodo si se pierde uno durante la noche.

A lo largo de mi vida he tenido multitud de contactos con multitud de gente seria. Viví mucho con personas mayores y las he conocido muy de cerca; pero esto no ha mejorado demasiado mi opinión sobre ellas.

Cuando me he encontrado con alguien que me parecía un poco lúcido, lo he sometido a la experiencia de mi dibujo número 1 que he conservado siempre. Quería saber si verdaderamente era un ser comprensivo. E invariablemente me contestaban siempre: «Es un sombrero». Me abstenía de hablarles de la serpiente boa, de la selva virgen y de las estrellas. Poniéndome a su altura, les hablaba del bridge, del golf, de política y de corbatas. Y mi interlocutor se quedaba muy contento de conocer a un hombre tan razonable.

Capítulo II

Viví así, solo, sin nadie con quien poder hablar verdaderamente, hasta cuando hace seis años tuve una avería en el desierto del Sahara. Algo se había estropeado en el motor. Como no llevaba conmigo ni mecánico ni pasajero alguno, me dispuse a realizar, yo solo, una reparación difícil. Era para mí una cuestión de vida o muerte, pues apenas tenía agua de beber para ocho días.

La primera noche me dormí sobre la arena, a unas mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Estaba más aislado que un náufrago en una balsa en medio del océano. Imagínense, pues, mi sorpresa cuando al amanecer me despertó una extraña vocecita que decía:

—¡Por favor… píntame un cordero!
—¿Eh?
—¡Píntame un cordero!

Me puse en pie de un salto como herido por un rayo. Me froté los ojos. Miré a mi alrededor. Vi a un extraordinario muchachito que me miraba gravemente. Ahí tienen el mejor retrato que más tarde logré hacer de él, aunque mi dibujo, ciertamente es menos encantador que el modelo. Pero no es mía la culpa. Las personas mayores me desanimaron de mi carrera de pintor a la edad de seis años y no había aprendido a dibujar otra cosa que boas cerradas y boas abiertas.

el principito

Miré, pues, aquella aparición con los ojos redondos de admiración. No hay que olvidar que me encontraba a unas mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Y ahora bien, el muchachito no me parecía ni perdido, ni muerto de cansancio, de hambre, de sed o de miedo. No tenía en absoluto la apariencia de un niño perdido en el desierto, a mil millas de distancia del lugar habitado más próximo. Cuando logré, por fin, articular palabra, le dije:

—Pero… ¿qué haces tú por aquí?
Y él respondió entonces, suavemente, como algo muy importante:
—¡Por favor… píntame un cordero!

Cuando el misterio es demasiado impresionante, es imposible desobedecer. Por absurdo que aquello me pareciera, a mil millas de distancia de todo lugar habitado y en peligro de muerte, saqué de mi bolsillo una hoja de papel y una pluma fuente.

Recordé que yo había estudiado especialmente geografía, historia, cálculo y gramática y le dije al muchachito (ya un poco malhumorado) que no sabía dibujar.

—¡No importa —me respondió—, píntame un cordero!

Como nunca había dibujado un cordero, rehíce para él uno de los dos únicos dibujos que yo era capaz de realizar: el de la serpiente boa cerrada. Y quedé estupefacto cuando oí decir al hombrecito:

—¡No, no! Yo no quiero un elefante en una serpiente. La serpiente es muy peligrosa y el elefante ocupa mucho sitio. En mi tierra es todo muy pequeño. Necesito un cordero. Píntame un cordero.

Dibujé un cordero. Lo miró atentamente y dijo:

el principito

—¡No! Este está ya muy enfermo. Haz otro.
Volví a dibujar.

el principito

Mi amigo sonrió dulcemente, con indulgencia.
—¿Ves? Esto no es un cordero, es un carnero. Tiene Cuernos.
Rehice nuevamente mi dibujo: fue rechazado igual que los anteriores.

el principito

—Este es demasiado viejo. Quiero un cordero que viva mucho tiempo.
Falto ya de paciencia y deseoso de comenzar a desmontar el motor, garrapateé rápidamente este dibujo, se lo enseñé, y le agregué:
—Ésta es la caja. El cordero que quieres está adentro.

el principito

Con gran sorpresa mía, el rostro de mi joven juez se iluminó:
—¡Así es como yo lo quería! ¿Crees que sea necesaria mucha hierba para este cordero?
—¿Por qué?
—Porque en mi tierra es todo tan pequeño…
—Seguramente le alcanzará. Te di un cordero bien pequeño.
Se inclinó hacia el dibujo y exclamó:
—¡Bueno, no tan pequeño! Está dormido.
Y así fue como conocí al principito.

Capítulo V

Cada día yo aprendía algo nuevo sobre el planeta, sobre la partida y sobre el viaje. Esto venía suavemente al azar de las reflexiones. De esta manera tuve conocimiento al tercer día del drama de los baobabs.

Fue también gracias al cordero y como preocupado por una profunda duda, cuando el principito me preguntó:

—¿Es verdad que los corderos se comen los arbustos?
—Sí, es cierto.
—¡Ah, qué contento estoy!

No comprendí por qué era tan importante para él que los corderos se comieran los arbustos. Pero el principito añadió:
—Entonces se comen también los baobabs.

Le hice comprender al principito que los baobabs no son arbustos, sino árboles tan grandes como iglesias y que incluso si llevase consigo todo un rebaño de elefantes, el rebaño no lograría acabar con un solo baobab.

Esta idea del rebaño de elefantes hizo reír al principito.
—Habría que poner los elefantes unos sobre otros.
Y luego añadió juiciosamente:
—Los baobabs, antes de crecer, son muy pequeñitos.
—Es cierto. Pero ¿por qué quieres que tus corderos coman los baobabs?
Me contestó: «¡Bueno! ¡Vamos!» como si hablara de una evidencia. Me fue necesario un gran esfuerzo de inteligencia para comprender por mí mismo este problema.

En efecto, en el planeta del principito había, como en todos los planetas, hierbas buenas y hierbas malas. Por consiguiente, de buenas semillas salían buenas hierbas y de las semillas malas, hierbas malas. Pero las semillas son invisibles; duermen en el secreto de la tierra, hasta que un buen día una de ellas tiene la fantasía de despertarse. Entonces se alarga extendiendo hacia el sol, primero tímidamente, una encantadora ramita inofensiva. Si se trata de una ramita de rábano o de rosal, se la puede dejar que crezca como quiera. Pero si se tratade una mala hierba, es preciso arrancarla inmediatamente en cuanto uno ha sabido reconocerla. En el planeta del principito había semillas terribles. Como las semillas del baobab. El suelo del planeta está infestado de ellas. Si un baobab no se arranca a tiempo, no hay manera de desembarazarse de él más tarde; cubre todo el planeta y lo perfora con sus raíces. Y si el planeta es demasiado pequeño y los baobabs son numerosos, lo hacen estallar.

«Es una cuestión de disciplina, me decía más tarde el principito. Cuando por la mañana uno termina de arreglarse, hay que hacer cuidadosamente la limpieza del planeta. Hay que dedicarse regularmente a arrancar los baobabs, cuando se les distingue de los rosales, a los cuales se parecen mucho cuando son pequeñitos. Es un trabajo muy fastidioso pero muy fácil».

Y un día me aconsejó que me dedicara a realizar un hermoso dibujo, que hiciera comprender a los niños de la Tierra estas ideas. «Si alguna vez viajan, me decía, esto podrá servirles mucho. A veces no hay inconveniente en dejar para más tarde el trabajo que se ha de hacer; pero tratándose de baobabs, el retraso es siempre una catástrofe. Yo he conocido un planeta, habitado por un perezoso que descuidó tres arbustos».

el principito

Siguiendo las indicaciones del principito, dibujé dicho planeta. Aunque no me gusta el papel de moralista, el peligro de los baobabs es tan desconocido y los peligros que puede correr quien llegue a perderse en un asteroide son tan grandes, que no vacilo en hacer una excepción y exclamar: «¡Niños, atención a los baobabs!». Y sólo con el fin de advertir a mis amigos de estos peligros a que se exponen desde hace ya tiempo sin saberlo, es por lo que trabajé y puse tanto empeño en realizar este dibujo. La lección que con él podía dar valía la pena. Es muy posible que alguien me pregunte porqué no hay en este libro otros dibujos tan grandiosos como el dibujo de los baobabs. La respuesta es muy sencilla: he tratado de hacerlos, pero no lo he logrado. Cuando dibujé los baobabs estaba animado por un sentimiento de urgencia.

Capítulo VII

Al quinto día y también en relación con el cordero, me fue revelado este otro secreto de la vida del principito. Me preguntó bruscamente y sin preámbulo, como resultado de un problema largamente meditado en silencio:

—Si un cordero se come los arbustos, se comerá también las flores ¿no?
—Un cordero se come todo lo que encuentra.
—¿Y también las flores que tienen espinas?
—Sí; también las flores que tienen espinas.
—Entonces, ¿para qué le sirven las espinas?

Confieso que no lo sabía. Estaba yo muy ocupado tratando de destornillar un perno demasiado apretado del motor; la avería comenzaba a parecerme cosa grave y la circunstancia de que se estuviera agotando mi provisión de agua, me hacía temer lo peor.
—¿Para qué sirven las espinas?

El principito no permitía nunca que se dejara sin respuesta una pregunta formulada por él. Irritado por la resistencia que me oponía el perno, le respondí lo primero que se me ocurrió:
—Las espinas no sirven para nada; son pura maldad de las flores.
—¡Oh!

Y después de un silencio, me dijo con una especie de rencor:
—¡No te creo! Las flores son débiles. Son ingenuas. Se defienden como pueden. Se creen terribles con sus espinas…

No le respondí nada; en aquel momento me estaba diciendo a mí mismo: “Si este perno me resiste un poco más, lo haré saltar de un martillazo”. El principito me interrumpió de nuevo mis pensamientos:
—¿Tú crees que las flores…?
—¡No, no creo nada! Te he respondido cualquier cosa para que te calles. Tengo que ocuparme de cosas serias.
Me miró estupefacto.
—¡De cosas serias!

Me miraba con mi martillo en la mano, los dedos llenos de grasa e inclinado sobre algo que le parecía muy feo.

—¡Hablas como las personas mayores!
Me avergonzó un poco. Pero él, implacable, añadió:
—¡Lo confundes todo…todo lo mezclas…!

Estaba verdaderamente irritado; sacudía la cabeza, agitando al viento sus cabellos dorados.
—Conozco un planeta donde vive un señor muy colorado, que nunca ha olido una flor, ni ha mirado una estrella y que jamás ha querido a nadie. En toda su vida no ha hecho más que sumas. Y todo el día se lo pasa repitiendo como tú: “¡Yo soy un hombre serio, yo soy un hombre serio!”… Al parecer esto le llena de orgullo. Pero eso no es un hombre, ¡es un hongo!
—¿Un qué?
—Un hongo.

El principito estaba pálido de cólera.
—Hace millones de años que las flores tiene espinas y hace también millones de años que los corderos, a pesar de las espinas, se comen las flores. ¿Es que no es cosa seria averiguar por qué las flores pierden el tiempo fabricando unas espinas que no les sirven para nada? ¿Es que no es importante la guerra de los corderos y las flores? ¿No es esto más serio e importante que las sumas de un señor gordo y colorado? Y si yo sé de una flor única en el mundo y que no existe en ninguna parte más que en mi planeta; si yo sé que un buen día un corderillo puede aniquilarla sin darse cuenta de ello, ¿es que esto no es importante?

El principito enrojeció y después continuó:
—Si alguien ama a una flor de la que sólo existe un ejemplar en millones y millones de estrellas, basta que las mire para ser dichoso. Puede decir satisfecho: “Mi flor está allí, en alguna parte…” ¡Pero si el cordero se la come, para él es como si de pronto todas las estrellas se apagaran! ¡Y esto no es importante!
No pudo decir más y estalló bruscamente en sollozos.

La noche había caído. Yo había soltado las herramientas y ya no importaban nada el martillo, el perno, la sed y la muerte. ¡Había en una estrella, en un planeta, el mío, la Tierra, un principito a quien consolar! Lo tomé en mis brazos y lo mecí diciéndole: “la flor que tú quieres no corre peligro… te dibujaré un bozal para tu cordero y una armadura para la flor…te…”. No sabía qué decirle, cómo consolarle y hacer que tuviera nuevamente confianza en mí; me sentía torpe. ¡Es tan misterioso el país de las lágrimas!

Capítulo X

Se encontraba en la región de los asteroides 325, 326, 327, 328, 329 y 330. Para ocuparse en algo e instruirse al mismo tiempo decidió visitarlos.

El primero estaba habitado por un rey. El rey, vestido de púrpura y armiño, estaba sentado sobre un trono muy sencillo y, sin embargo, majestuoso.
—¡Ah, —exclamó el rey al divisar al principito—, aquí tenemos un súbdito!
El principito se preguntó:
“¿Cómo es posible que me reconozca si nunca me ha visto?” Ignoraba que para los reyes el mundo está muy simplificado. Todos los hombres son súbditos.

—Aproxímate para que te vea mejor —le dijo el rey, que estaba orgulloso de ser por fin el rey de alguien.
El principito buscó donde sentarse, pero el planeta estaba ocupado totalmente por el magnífico manto de armiño. Se quedó, pues, de pie, pero como estaba cansado, bostezó.

—La etiqueta no permite bostezar en presencia del rey —le dijo el monarca—. Te lo prohibo.
—No he podido evitarlo —respondió el principito muy confuso—, he hecho un viaje muy largo y apenas he dormido…
—Entonces —le dijo el rey— te ordeno que bosteces. Hace años que no veo bostezar a nadie. Los bostezos son para mí algo curioso. ¡Vamos, bosteza otra vez, te lo ordeno!
—Me da vergüenza… ya no tengo ganas… —dijo el principito enrojeciendo.
—¡Hum, hum! —respondió el rey—. ¡Bueno! Te ordeno tan pronto que bosteces y que no bosteces…

Tartamudeaba un poco y parecía vejado, pues el rey daba gran importancia a que su autoridad fuese respetada. Era un monarca absoluto, pero como era muy bueno, daba siempre órdenes razonables.

Si yo ordenara —decía frecuentemente—, si yo ordenara a un general que se transformara en ave marina y el general no me obedeciese, la culpa no sería del general, sino mía”.
—¿Puedo sentarme? —preguntó tímidamente el principito.
—Te ordeno sentarte —le respondió el rey—, recogiendo majestuosamente un faldón de su manto de armiño.

El principito estaba sorprendido. Aquel planeta era tan pequeño que no se explicaba sobre quién podría reinar aquel rey.

—Señor —le dijo—, perdóneme si le pregunto…
—Te ordeno que me preguntes —se apresuró a decir el rey.
—Señor. . . ¿sobre qué ejerce su poder?
—Sobre todo —contestó el rey con gran ingenuidad.
—¿Sobre todo?

El rey, con un gesto sencillo, señaló su planeta, los otros planetas y las estrellas.
—¿Sobre todo eso? —volvió a preguntar el principito.
—Sobre todo eso. . . —respondió el rey.

No era sólo un monarca absoluto, era, además, un monarca universal.
—¿Y las estrellas le obedecen?
—¡Naturalmente! —le dijo el rey—. Y obedecen en seguida, pues yo no tolero la indisciplina.

Un poder semejante dejó maravillado al principito. Si él disfrutara de un poder de tal naturaleza, hubiese podido asistir en el mismo día, no a cuarenta y tres, sino a setenta y dos, a cien, o incluso a doscientas puestas de sol, sin tener necesidad de arrastrar su silla. Y como se sentía un poco triste al recordar su pequeño planeta abandonado, se atrevió a solicitar una gracia al rey:

—Me gustaría ver una puesta de sol… Deme ese gusto… Ordénele al sol que se ponga…
—Si yo le diera a un general la orden de volar de flor en flor como una mariposa, o de escribir una tragedia, o de transformarse en ave marina y el general no ejecutase la orden recibida ¿de quién sería la culpa, mía o de él?
—La culpa sería de usted —le dijo el principito con firmeza.
—Exactamente. Sólo hay que pedir a cada uno, lo que cada uno puede dar —continuó el rey. La autoridad se apoya antes que nada en la razón. Si ordenas a tu pueblo que se tire al mar, el pueblo hará la revolución. Yo tengo derecho a exigir obediencia, porque mis órdenes son razonables.
—¿Entonces mi puesta de sol? —recordó el principito, que jamás olvidaba su pregunta una vez que la había formulado.
—Tendrás tu puesta de sol. La exigiré. Pero, según me dicta mi ciencia gobernante, esperaré que las condiciones sean favorables.
—¿Y cuándo será eso?
—¡Ejem, ejem! —le respondió el rey, consultando previamente un enorme calendario—, ¡ejem, ejem! será hacia… hacia… será hacia las siete cuarenta. Ya verás cómo se me obedece.

El principito bostezó. Lamentaba su puesta de sol frustrada y además se estaba aburriendo ya un poco.

—Ya no tengo nada que hacer aquí —le dijo al rey—. Me voy.
—No partas —le respondió el rey que se sentía muy orgulloso de tener un súbdito—, no te vayas y te hago ministro.
—¿Ministro de qué?
—¡De… de justicia!
—¡Pero si aquí no hay nadie a quien juzgar!
—Eso no se sabe —le dijo el rey—. Nunca he recorrido todo mi reino. Estoy muy viejo y el caminar me cansa. Y como no hay sitio para una carroza…
—¡Oh! Pero yo ya he visto. . . —dijo el principito que se inclinó para echar una ojeada al otro lado del planeta—. Allá abajo no hay nadie tampoco. .
—Te juzgarás a ti mismo —le respondió el rey—. Es lo más difícil. Es mucho más difícil juzgarse a sí mismo, que juzgar a los otros. Si consigues juzgarte rectamente es que eres un verdadero sabio.
—Yo puedo juzgarme a mí mismo en cualquier parte y no tengo necesidad de vivir aquí.
—¡Ejem, ejem! Creo —dijo el rey— que en alguna parte del planeta vive una rata vieja; yo la oigo por la noche. Tu podrás juzgar a esta rata vieja. La condenarás a muerte de vez en cuando. Su vida dependería de tu justicia y la indultarás en cada juicio para conservarla, ya que no hay más que una.
—A mí no me gusta condenar a muerte a nadie —dijo el principito—. Creo que me voy a marchar.
—No —dijo el rey.

Pero el principito, que habiendo terminado ya sus preparativos no quiso disgustar al viejo monarca, dijo:
—Si Vuestra Majestad deseara ser obedecido puntualmente, podría dar una orden razonable.
Podría ordenarme, por ejemplo, partir antes de un minuto. Me parece que las condiciones son favorables…
Como el rey no respondiera nada, el principito vaciló primero y con un suspiro emprendió la marcha.
—¡Te nombro mi embajador! —se apresuró a gritar el rey. Tenía un aspecto de gran autoridad.

“Las personas mayores son muy extrañas”, se decía el principito para sí mismo durante el viaje.

Capítulo XIV

El quinto planeta era muy curioso. Era el más pequeño de todos, pues apenas cabían en él un farol y el farolero que lo habitaba. El principito no lograba explicarse para qué servirían allí, en el cielo, en un planeta sin casas y sin población un farol y un farolero. Sin embargo, se dijo a sí mismo:

“Este hombre, quizás, es absurdo. Sin embargo, es menos absurdo que el rey, el vanidoso, el hombre de negocios y el bebedor. Su trabajo, al menos, tiene sentido. Cuando enciende su farol, es igual que si hiciera nacer una estrella más o una flor y cuando lo apaga hace dormir a la flor o a la estrella. Es una ocupación muy bonita y por ser bonita es verdaderamente útil”.

Cuando llegó al planeta saludó respetuosamente al farolero:
—¡Buenos días! ¿Por qué acabas de apagar tu farol?
—Es la consigna —respondió el farolero—. ¡Buenos días!
—¿Y qué es la consigna?
—Apagar mi farol. ¡Buenas noches! Y encendió el farol.
—¿Y por qué acabas de volver a encenderlo?
—Es la consigna.
—No lo comprendo —dijo el principito.
—No hay nada que comprender —dijo el farolero—. La consigna es la consigna. ¡Buenos días!
Y apagó su farol.

Luego se enjugó la frente con un pañuelo de cuadros rojos.
—Mi trabajo es algo terrible. En otros tiempos era razonable; apagaba el farol por la mañana y lo encendía por la tarde. Tenía el resto del día para reposar y el resto de la noche para dormir.
—¿Y luego cambiaron la consigna?
—Ese es el drama, que la consigna no ha cambiado —dijo el farolero—. El planeta gira cada vez más de prisa de año en año y la consigna sigue siendo la misma.
—¿Y entonces? —dijo el principito.
—Como el planeta da ahora una vuelta completa cada minuto, yo no tengo un segundo de reposo. Enciendo y apago una vez por minuto.
—¡Eso es raro! ¡Los días sólo duran en tu tierra un minuto!
—Esto no tiene nada de divertido —dijo el farolero—. Hace ya un mes que tú y yo estamos hablando.
—¿Un mes?
—Sí, treinta minutos. ¡Treinta días! ¡Buenas noches!
Y volvió a encender su farol.

El principito lo miró y le gustó este farolero que tan fielmente cumplía la consigna. Recordó las puestas de sol que en otro tiempo iba a buscar arrastrando su silla. Quiso ayudarle a su amigo.
—¿Sabes? Yo conozco un medio para que descanses cuando quieras…
—Yo quiero descansar siempre —dijo el farolero.
—Se puede ser a la vez fiel y perezoso.

El principito prosiguió:
—Tu planeta es tan pequeño que puedes darle la vuelta en tres zancadas. No tienes que hacer más que caminar muy lentamente para quedar siempre al sol. Cuando quieras descansar, caminarás… y el día durará tanto tiempo cuanto quieras.
—Con eso no adelanto gran cosa —dijo el farolero—, lo que a mí me gusta en la vida es dormir.
—No es una suerte —dijo el principito.
—No, no es una suerte —replicó el farolero—. ¡Buenos días!
Y apagó su farol.

Mientras el principito proseguía su viaje, se iba diciendo para sí: “Este sería despreciado por los otros, por el rey, por el vanidoso, por el bebedor, por el hombre de negocios. Y, sin embargo, es el único que no me parece ridículo, quizás porque se ocupa de otra cosa y no de sí mismo. Lanzó un suspiro de pena y continuó diciéndose:
“Es el único de quien pude haberme hecho amigo. Pero su planeta es demasiado pequeño y no hay lugar para dos…”

Lo que el principito no se atrevía a confesarse, era que la causa por la cual lamentaba no quedarse en este bendito planeta se debía a las mil cuatrocientas cuarenta puestas de sol que podría disfrutar cada veinticuatro horas.

Capítulo XX

Pero sucedió que el principito, habiendo atravesado arenas, rocas y nieves, descubrió finalmente un camino. Y los caminos llevan siempre a la morada de los hombres.

—¡Buenos días! —dijo.
Era un jardín cuajado de rosas.
—¡Buenos días! —dijeron las rosas.
El principito las miró. ¡Todas separecían tanto a su flor!
—¿Quiénes son ustedes? —les preguntó estupefacto.
—Somos las rosas —respondieron éstas.
—¡Ah! —exclamó el principito.

Y se sintió muy desgraciado. Su flor le había dicho que era la única de su especie en todo el universo. ¡Y ahora tenía ante sus ojos más de cinco mil todas semejantes, en un solo jardín!

«Si ella viese todo esto —se decía el principito—, se sentiría vejada, tosería muchísimo y simularía morir para escapar al ridículo. Y yo tendría que fingirle cuidados, pues sería capaz de dejarse morir verdaderamente para humillarme a mí también…».

Y luego continuó diciéndose: «Me creía rico con una flor única y resulta que no tengo más que una rosa ordinaria. Eso y mis tres volcanes que apenas me llegan a la rodilla y uno de los cuales acaso esté extinguido para siempre. Realmente no soy un gran príncipe…».
Y echándose sobre la hierba, el principito lloró.

Capítulo XXI

Entonces apareció el zorro:

—¡Buenos días! —dijo el zorro.
—¡Buenos días! —respondió cortésmente el principito que se volvió pero no vio nada.
—Estoy aquí, bajo el manzano —dijo la voz.
—¿Quién eres tú? —preguntó el principito—. ¡Qué bonito eres!
—Soy un zorro —dijo el zorro.
—Ven a jugar conmigo —le propuso el principito—, ¡estoy tan triste!
—No puedo jugar contigo —dijo el zorro—, no estoy domesticado.
—¡Ah, perdón! —dijo el principito.

Pero después de una breve reflexión, añadió:
—¿Qué significa “domesticar”?
—Tú no eres de aquí —dijo el zorro— ¿qué buscas?
—Busco a los hombres —le respondió el principito—. ¿Qué significa “domesticar”?
—Los hombres —dijo el zorro— tienen escopetas y cazan. ¡Es muy molesto! Pero también crían gallinas. Es lo único que les interesa. ¿Tú buscas gallinas?
—No —dijo el principito—. Busco amigos. ¿Qué significa “domesticar”? —volvió a preguntar el principito.
—Es una cosa ya olvidada —dijo el zorro—, significa “crear vínculos… ”
—¿Crear vínculos?
—Efectivamente, verás —dijo el zorro—. Tú no eres para mí todavía más que un muchachito igual a otros cien mil muchachitos y no te necesito para nada. Tampoco tú tienes necesidad de mí y no soy para ti más que un zorro entre otros cien mil zorros semejantes. Pero si tú me domesticas, entonces tendremos necesidad el uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo, yo seré para ti único en el mundo…
—Comienzo a comprender —dijo el principito—. Hay una flor… creo que ella me ha domesticado…
—Es posible —concedió el zorro—, en la Tierra se ven todo tipo de cosas.
—¡Oh, no es en la Tierra! —exclamó el principito.

El zorro pareció intrigado:
—¿En otro planeta?
—Sí.
—¿Hay cazadores en ese planeta?
—No.
—¡Qué interesante! ¿Y gallinas?
—No.
—Nada es perfecto —suspiró el zorro.

Y después volviendo a su idea:
—Mi vida es muy monótona. Cazo gallinas y los hombres me cazan a mí. Todas las gallinas se parecen y todos los hombres son iguales; por consiguiente me aburro un poco. Si tú me domesticas, mi vida estará llena de sol. Conoceré el rumor de unos pasos diferentes a todos los demás. Los otros pasos me hacen esconder bajo la tierra; los tuyos me llamarán fuera de la madriguera como una música. Y además, ¡mira! ¿Ves allá abajo los campos de trigo? Yo no como pan y por lo tanto el trigo es para mí algo inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada y eso me pone triste. ¡Pero tú tienes los cabellos dorados y será algo maravilloso cuando me domestiques! El trigo, que es dorado también, será un recuerdo de ti. Y amaré el ruido del viento en el trigo.

El zorro se calló y miró un buen rato al principito:
—Por favor… domestícame —le dijo.
—Bien quisiera —le respondió el principito pero no tengo mucho tiempo. He de buscar amigos y conocer muchas cosas.
—Sólo se conocen bien las cosas que se domestican —dijo el zorro—. Los hombres ya no tienen tiempo de conocer nada. Lo compran todo hecho en las tiendas. Y como no hay tiendas donde vendan amigos, los hombres no tienen ya amigos. ¡Si quieres un amigo, domestícame!
—¿Qué debo hacer? —preguntó el principito.
—Debes tener mucha paciencia —respondió el zorro—. Te sentarás al principio un poco lejos de mí, así, en el suelo; yo te miraré con el rabillo del ojo y tú no me dirás nada. El lenguaje es fuente de malos entendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca…

El principito volvió al día siguiente.
—Hubiera sido mejor —dijo el zorro— que vinieras a la misma hora. Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde; desde las tres yo empezaría a ser dichoso. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. A las cuatro me sentiré agitado e inquieto, descubriré así lo que vale la felicidad. Pero si tú vienes a cualquier hora, nunca sabré cuándo preparar mi corazón… Los ritos son necesarios.
—¿Qué es un rito? —inquirió el principito.
—Es también algo demasiado olvidado —dijo el zorro—. Es lo que hace que un día no se parezca a otro día y que una hora sea diferente a otra. Entre los cazadores, por ejemplo, hay un rito. Los jueves bailan con las muchachas del pueblo. Los jueves entonces son días maravillosos en los que puedo ir de paseo hasta la viña. Si los cazadores no bailaran en día fijo, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

De esta manera el principito domesticó al zorro. Y cuando se fue acercando el día de la partida:
—¡Ah! —dijo el zorro—, lloraré.
—Tuya es la culpa —le dijo el principito—, yo no quería hacerte daño, pero tú has querido que te domestique…
—Ciertamente —dijo el zorro.
—¡Y vas a llorar!, —dijo él principito.
—¡Seguro!
—No ganas nada.
—Gano —dijo el zorro— he ganado a causa del color del trigo.

Y luego añadió:
—Vete a ver las rosas; comprenderás que la tuya es única en el mundo. Volverás a decirme
adiós y yo te regalaré un secreto.
El principito se fue a ver las rosas a las que dijo:
—No son nada, ni en nada se parecen a mi rosa. Nadie las ha domesticado ni ustedes han domesticado a nadie. Son como el zorro era antes, que en nada se diferenciaba de otros cien mil zorros.
Pero yo le hice mi amigo y ahora es único en el mundo.
Las rosas se sentían molestas oyendo al principito, que continuó diciéndoles:
—Son muy bellas, pero están vacías y nadie daría la vida por ustedes. Cualquiera que las vea podrá creer indudablemente que mí rosa es igual que cualquiera de ustedes. Pero ella se sabe más importante que todas, porque yo la he regado, porque ha sido a ella a la que abrigué con el fanal, porque yo le maté los gusanos (salvo dos o tres que se hicieron mariposas) y es a ella a la que yo he oído quejarse, alabarse y algunas veces hasta callarse. Porque es mi rosa, en fin.
Y volvió con el zorro.

—Adiós —le dijo.
—Adiós —dijo el zorro—. He aquí mi secreto, que no puede ser más simple : sólo con el corazón se puede ver bien; lo esencial es invisible a los ojos.
—Lo esencial es invisible a los ojos —repitió el principito para acordarse.
—Lo que hace más importante a tu rosa, es el tiempo que tú has perdido con ella.
—Es el tiempo que yo he perdido con ella… —repitió el principito para recordarlo.
—Los hombres han olvidado esta verdad —dijo el zorro—, pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Tú eres responsable de tu rosa…
—Yo soy responsable de mi rosa… —repitió el principito a fin de recordarlo.

Capítulo XXIV

Era el octavo día de mi avería en el desierto y había escuchado la historia del comerciante bebiendo la última gota de mi provisión de agua.

—¡Ah —le dije al principito—, son muy bonitos tus cuentos, pero yo no he reparado mi avión, no tengo nada para beber y sería muy feliz si pudiera irme muy tranquilo en busca de una fuente!
—Mi amigo el zorro… me dijo…
—No se trata ahora del zorro, muchachito…
—¿Por qué?
—Porque nos vamos a morir de sed…
No comprendió mi razonamiento y replicó:
—Es bueno haber tenido un amigo, aun si vamos a morir. Yo estoy muy contento de haber tenido un amigo zorro. «Es incapaz de medir el peligro —me dije—. Nunca tiene hambre ni sed y un poco de sol le basta…».

El principito me miró y respondió a mi pensamiento:
—Tengo sed también… vamos a buscar un pozo…
Tuve un gesto de cansancio; es absurdo buscar un pozo, al azar, en la inmensidad del desierto. Sin embargo, nos pusimos en marcha.

Después de dos horas de caminar en silencio, cayó la noche y las estrellas comenzaron a brillar. Yo las veía como en sueño, pues a causa de la sed tenía un poco de fiebre. Las palabras del principito danzaban en mi mente.
—¿Tienes sed, tú también? —le pregunté.
Pero no respondió a mi pregunta, diciéndome simplemente:
—El agua puede ser buena también para el corazón…
No comprendí sus palabras, pero me callé; sabía muy bien que no había que interrogarlo.

El principito estaba cansado y se sentó; yo me senté a su lado y después de un silencio me dijo:
—Las estrellas son hermosas, por una flor que no se ve…
Respondí «seguramente» y miré sin hablar los pliegues que la arena formaba bajo la luna.
—El desierto es bello —añadió el principito.
Era verdad; siempre me ha gustado el desierto. Puede uno sentarse en una duna, nada se ve, nada se oye y sin embargo, algo resplandece en el silencio…
—Lo que más embellece al desierto —dijo el principito— es el pozo que oculta en algún sitio…

Me quedé sorprendido al comprender súbitamente ese misterioso resplandor de la arena. Cuando yo era niño vivía en una casa antigua en la que, según la leyenda, había un tesoro escondido. Sin duda que nadie supo jamás descubrirlo y quizás nadie lo buscó, pero parecía toda encantada por ese tesoro. Mi casa ocultaba un secreto en el fondo de su corazón…
—Sí —le dije al principito—, ya se trate de la casa, de las estrellas o del desierto, lo que les embellece es invisible.
—Me gusta —dijo el principito— que estés de acuerdo con mi zorro.

Como el principito se dormía, lo tomé en mis brazos y me puse nuevamente en camino. Me sentía emocionado llevando aquel frágil tesoro, y me parecía que nada más frágil había sobre la Tierra. Miraba a la luz de la luna aquella frente pálida, aquellos ojos cerrados, los cabellos agitados por el viento y me decía: «lo que veo es sólo la corteza; lo más importante es invisible…».

Como sus labios entreabiertos esbozaron una sonrisa, me dije: «Lo que más me emociona de este principito dormido es su fidelidad a una flor, es la imagen de la rosa que resplandece en él como la llama de una lámpara, incluso cuando duerme…» Y lo sentí más frágil aún. Pensaba que a las lámparas hay que protegerlas: una racha de viento puede apagarlas…
Continué caminando y al rayar el alba descubrí el pozo.

Capítulo XXVII

Ahora hace ya seis años de esto. Jamás he contado esta historia y los compañeros que me vuelven a ver se alegran de encontrarme vivo. Estaba triste, pero yo les decía: “Es el cansancio”.

Al correr del tiempo me he consolado un poco, pero no completamente. Sé que ha vuelto a su planeta, pues al amanecer no encontré su cuerpo, que no era en realidad tan pesado… Y me gusta por la noche escuchar a las estrellas, que suenan como quinientos millones de cascabeles…

Pero sucede algo extraordinario. Al bozal que dibujé para el principito se me olvidó añadirle la correa de cuero; no habrá podido atárselo al cordero. Entonces me pregunto:
“¿Qué habrá sucedido en su planeta? Quizás el cordero se ha comido la flor…”

A veces me digo: “¡Seguro que no! El principito cubre la flor con su fanal todas las noches y vigila a su cordero”. Entonces me siento dichoso y todas las estrellas ríen dulcemente.

Pero otras veces pienso: “Alguna que otra vez se distrae uno y eso basta. Si una noche ha olvidado poner el fanal o el cordero ha salido sin hacer ruido, durante la noche…”. Y entonces los cascabeles se convierten en lágrimas…
Y ahí está el gran misterio. Para ustedes que quieren al principito, lo mismo que para mí, nada en el universo habrá cambiado si en cualquier parte, quien sabe dónde, un cordero desconocido se ha comido o no se ha comido una rosa…

Pero miren al cielo y pregúntense: el cordero ¿se ha comido la flor? Y veréis cómo todo cambia…
¡Ninguna persona mayor comprenderá jamás que esto sea verdaderamente importante!

Este es para mí el paisaje más hermoso y el más triste del mundo. Es el mismo paisaje de la página anterior que he dibujado una vez más para que lo vean bien. Fue aquí donde el principito apareció sobre la Tierra, desapareciendo luego.

Examínenlo atentamente para que sepan reconocerlo, si algún día, viajando por África cruzan el desierto. Si por casualidad pasan por allí, no se apresuren, se los ruego, y deténganse un poco, precisamente bajo la estrella. Si un niño llega hasta ustedes, si este niño ríe y tiene cabellos de oro y nunca responde a sus preguntas, adivinarán en seguida quién es. ¡Sean amables con él! ¡No me dejen tan triste! Y comuníquenme rápidamente que ha regresado…

Biografía de Antoine de Saint-Exupéry

Antoine Marie Jean-Baptiste Roger Conde de Saint-Exupéry o Antoine de Saint-Exupéry (Lyon, 29 de junio de 1900 — Isla de Riou, 31 de julio de 1944) Escribió El aviadorCorreo del surVuelo nocturnoTierra de hombresPiloto de guerraEl principito, entre otros documentos póstumos.

Accidente real en el Sahara

Antoine fue un aviador, por lo cual ese tema estaría presente en muchas de sus obras.

En 1935, quería batir el récord de tiempo de vuelo desde París a Saigón por un premio de 150,000 francos. Pero su avión sufrió una avería y tuvo que hacer un aterrizaje forzoso en el desierto del Sahara —junto a su navegador André Prevot.

Quedaron cuatro días en medio del desierto, deshidratados y con alucinaciones visuales y auditivas, hasta que un beduino en camello los descubrió, salvándoles la vida. Esta historia le serviría de referencia para el ambiente de El principito Tierra de hombres.

Referencias anteriores sobre principitos

Existen referencias anteriores sobre pequeños príncipes en la obra de Exupéry. En una crónica escrita en 1935, mientras era corresponsal del Paris-Soir —y que se recopilaría en su libro póstumo Un Sens à la Vie—, Antoine cuenta su impresión al ver a un niño polaco en la sección de tercera clase, en un tren rumbo a la Unión Soviética:

Me senté [frente a una] pareja [que dormía]. Entre el hombre y la mujer, un niño se había hecho lugar y se había dormido. Se dio vuelta en su sueño, y en la tenue luz de una lámpara vi su cara. ¡Qué cara adorable! Una fruta de oro había nacido de estos dos campesinos […] Esta es la cara de un músico, me dije. Este es el niño Mozart. Esta es una vida llena de promesas hermosas. Los pequeños príncipes de las leyendas no son diferentes a este. Protegido, resguardado, cultivado, ¿en qué no se podría convertir este niño? Cuando por una mutación una nueva rosa nace en un jardín, todos los jardineros se regocijan. Aíslan a la rosa, la cuidan, la acogen. Pero no hay jardinero para los hombres. Este pequeño Mozart será formado como el resto por la máquina estampadora […] Este pequeño Mozart está condenado.

Fallecimiento y legado

Antoine de Saint-Exupéry falleció en 1944 —un año después de la publicación de El principito— , cuando en una misión de reconocimiento se determinó a su avión desaparecido.

Sus restos no fueron localizados hasta 50 años más tarde, cuando se encontraron restos del avión, e identificaciones de Antoine y su esposa Consuelo Suncín-Sandoval, entre los años 1998 y 2000.

Actualmente El principito es uno de los libros más vendidos y homenajeados de la historia. Se han hecho obras de teatro, musicales, películas animadas, óperas y series con alusiones a la trama de la novela. Además de monumentos a Antoine de Saint-Exupéry y su principito en decenas de países, y un parque temático en Ungersheim, Francia.

Perú: Recordando la historia y el ejemplo de María Parado de Bellido

Perú: Recordando la historia y el ejemplo de María Parado de Bellido

No obstante su interés, María Parado está casi olvidada. Se la ignora por ser una provinciana que desmiente la idea corriente de que los peruanos(as) de la época estaban escasamente interesados en la independencia. Además, expresa un valor ético casi perdido: la entereza para entregar la vida antes de incumplir los compromisos.

maria parado de bellido

María Parado de Bellido

Por Antonio Zapata

En estos días se cumple un aniversario del fusilamiento de la heroína ayacuchana María Parado de Bellido. Como es conocido, ella actuó en la independencia en favor de la causa patriota y fue ajusticiada por negarse a revelar quién le había confiado un secreto de guerra. Por ello, su caso corresponde a ciertos principios que no son habituales en el Perú actual. A diferencia de quienes prometen algo y hacen lo contrario, María Parado se sacrificó en aras de la consecuencia.

Era fines de marzo de 1822, cuando esta señora de unos 50 años fue detenida por las tropas realistas que ocupaban Ayacucho. La coyuntura política había sido abierta 18 meses atrás por el desembarco del general José de San Martín en Pisco en setiembre de 1820. En ese momento, el libertador nombró a Álvarez de Arenales como responsable de una columna encargada de adentrarse en la sierra y levantar entusiasmo por la independencia. Arenales tomó Ica y después de combatir en Nazca subió a la sierra por Puquio; capturó Huamanga antes de dirigirse al valle del Mantaro, continuó su camino y combatió exitosamente en Cerro de Pasco; finalmente retornó a la costa, a reunirse con el campamento general que se había movido a Huara en el norte chico.

Cuando Arenales recorrió la sierra central, los patriotas locales sacaron cabeza y tomaron las ciudades, que luego no pudieron mantener al retornar los realistas, que se habían hecho fuertes en la sierra sur, desde donde combatieron con energía y decisión. En esa circunstancia fue interceptada una carta enviada por María Parado a su esposo, informándole de los planes del ejército realista. El hijo de María Parado se había unido a las guerrillas patriotas, mientras que su esposo iba y venía. La carta mostraba que había un traidor dentro del alto mando realista. Era la única forma de acceder a los planes secretos que María informaba a su esposo.

Los realistas se alarmaron, no podían confiar en nadie. Por ello, el general español José Carratalá le planteó a María canjear su vida por el nombre de su confidente. Pero, ella decidió callar, no obstante ser madre de familia y estar presentes sus hijas durante el juicio. No rompió su compromiso ni siquiera atendiendo a sus responsabilidades maternales. La tensión entre patriotismo y maternidad ha sido analizada por Rosa Elena Fajardo, concluyendo que se impuso el primero dejando atrás el sentimiento mariano, que se supone un producto natural en la mujer de protección de la familia por encima de todo.

Según la autora, la fortaleza para superar esta pulsión provendría de su condición femenina, más hecha a la consecuencia que la masculina, puesto que los hombres estaban obligados a la vida en sociedad, donde transar era imprescindible. Mientras que la mujer vivía sola en la unidad doméstica y ahí, encerrada en sus pensamientos y sentimientos, la fidelidad le era propia y natural.

Después de la sentencia, María fue paseada por las cuatro esquinas de la Plaza de Huamanga. En cada una se repitió la condena, añadiendo que sería levantada si entregaba a su informante. Pero, ella calló, no obstante que sus hijas se arrodillaron frente a ella y le rogaron que salve su vida. El cura que la asistió hasta el final cuenta que estuvo serena y que vestía sencillamente con blusa y polleras cubriéndose con un sombrero de paja.

Fusilada en la plazuela del Arco, unas cuadras al norte de la plaza de armas, su casa fue incendiada y sembrada de sal, “por ser madriguera de traidores y espías”, según decía la sentencia de la Corte Marcial. Los montoneros fueron derrotados y su líder murió ajusticiado, aunque los Bellido lograron huir y conocieron al Perú independiente.

No obstante su interés, María Parado está casi olvidada. Se la ignora por ser una provinciana que desmiente la idea corriente de que los peruanos(as) de la época estaban escasamente interesados en la independencia. Además, expresa un valor ético casi perdido: la entereza para entregar la vida antes de incumplir los compromisos.

http://www.larepublica.pe/columnistas/sucedio/maria-parado-de-bellido-01-04-2015

Guillermo Fournier: “Voluntad por hacer”

Guillermo Fournier: “Voluntad por hacer”

“Si supiera que el mundo se acaba mañana, aun así, hoy plantaría un árbol”.

Esta inspiradora frase de Martin Luther King, nos recuerda que la esperanza es un motor capaz de impulsar grandes causas, siempre y cuando vaya acompañada de voluntad por hacer para transformar.

El deseo por mejorar nuestro entorno es positivo, pero requiere de acciones concretas para producir efectos palpables. No debemos subestimar a la esperanza, pues esta suele ser el punto de partida de notables hazañas, sobre todo cuando el anhelo de un futuro ideal, es compartido por muchos.

Una sociedad sin aspiraciones de progreso, se torna vulnerable ante el oportunismo y la injusticia.

En palabras del ex presidente de República Checa, Vaclav Havel: “La esperanza no es los mismo que el optimismo; no es la convicción de que algo saldrá bien, sino la certeza de que algo tiene sentido, independientemente de cómo resulte”.

Así, cuando la razón nos invite a ser pesimistas, seamos optimistas en la voluntad de contribuir para cambiar las cosas.

Cada buena acción que practiquemos, cada gesto de solidaridad hacia los necesitados, y cada proyecto social que se emprende, da muestra de que un mejor mañana es posible.

El desarrollo social auténtico exige la colaboración constante de todos los agentes ciudadanos, incluyendo autoridades gubernamentales, representantes de la iniciativa privada y población en general.

Que la esperanza y la voluntad se conjuguen para crear una sinergia de impacto duradero sobre el bien común. Actuemos juntos, porque unidos somos más fuertes.  

Por JOSÉ GUILLERMO FOURNIER RAMOS.- Licenciado en Derecho, maestro en Administración pública y profesor universitario.

Cómo realizar un análisis, una síntesis y un resumen

Cómo realizar un análisis, una síntesis y un resumen

¿Qué es un resumen?
Es expresar de manera integradora, condensada, coherente y con palabras del redactor el contenido esencial de un texto. Es la exposición sumaria de un tema, obra o capítulo.

¿Cómo se hace?
– Lee el texto (o escúchalo, si se trata de una exposición oral) dos o tres veces
– En la primera lectura subraya las palabras desconocidas e investígalas, y después determina de qué trata el tema.
– En la segunda lectura escribe la idea central de cada párrafo o subtema.
– Después de esto da una siguiente lectura y expresa el contenido del texto con tus propias palabras.
– El resumen no debe de exceder en extensión al 25% del original.
– Si el texto es corto integra las oraciones que se producen a partir de las ideas centrales. Si es extenso, redacta un párrafo con cada idea central de los subtemas, procurando que el contenido esté integrado.

¿Qué es un análisis?
El análisis es la identificación y separación de los elementos fundamentales. Se descomponen, se desintegran las ideas.

¿Cómo se hace?
 Cuando se trata de un texto corto, como un artículo, un reportaje, un fragmento, etc., se realiza separando la idea de cada párrafo. Si es un texto largo, una conferencia, un folleto, un libro, etc., se separan las ideas centrales de los subtemas.

¿Qué es una síntesis?
La síntesis de un texto conduce a su interpretación holística. Esto es, a tener una idea cabal del texto como un todo.

¿Cómo se hace?
 Analiza el texto
Ordena las ideas mas sencillas hasta llegar a la más compleja, suponiendo un orden incluso allí donde no hubiera
 Interpreta el texto, integrando sus partes.
Si se presenta oralmente, debes redactar un esquema que sirva de pauta.

¿Cuál es la diferencia entre resumen, análisis y síntesis?
El análisis y la síntesis son procedimientos lógicos que se complementan. Mientras el primero conduce a la automatización de las ideas, la segunda obliga a la integración de las partes en el todo.
De esto podemos decir que en el análisis se descomponen o se desintegran las ideas; en la síntesis se unen, se integran las ideas favoreciendo la comprensión, y en el resumen se reduce a lo esencial la exposición oral o escrita. Primero se realiza el análisis, luego la síntesis y por último el resumen pues ya se tienen las condiciones para expresar lo esencial.

Ejemplo práctico

Texto original
Tenemos muchos motivos valiosos por los cuales trabajar; trabajamos para ganar el sustento diario, para poder contribuir al desarrollo de nuestra familia, para desarrollar nuestras capacidades, etc. Sin embargo parece que estas razones no son suficientes para evitar considerar que el trabajo «es un enemigo». Basta mirar como anhelamos los fines de semana y los días feriados, es decir la primera oportunidad para no trabajar o para hacerlo con el mínimo esfuerzo. En el extremo opuesto, se encuentran los adictos al trabajo, aquellos para los que no hay otra cosa que trabajar, han renunciado a su familia, amigos y quién sabe qué cosas más por su obsesión.
Pero para vivir el trabajo verdaderamente, sin eliminar nada y sin renegar de nada es preciso reconocer en lo cotidiano el significado profundo de nuestra acción, o dicho de otra manera, es preciso tener las razones que nos hacen descubrir el gusto por lo que hacemos.

Análisis del texto
1. Las estas razones por las que trabajamos parecen no ser suficientes para evitar considerar al trabajo como un enemigo.
2. Existen dos posturas extremas de enfrentarse al trabajo:
 se está atento a la primera oportunidad para no trabajar.
 se toma muy a pecho el trabajo dejando a un lado su familia, amigos..
3. Para vivir verdaderamente el trabajo es preciso tener las razones que nos hacen descubrir el gusto por lo que hacemos.

Síntesis del texto
Son muchos los motivos para trabajar, el sustento, la familia, desarrollo personal; pero a pesar de esto no somos amigos del trabajo, preferimos los días de fiesta y fines de semana, aunque hay muchos que se apegan al trabajo amándolo de tal modo que abandonan todo. Para no vivir esta contradicción es importante entender el porqué profundo de lo que hacemos.



Resumen del texto
Es preciso conocer las razones por las que trabajamos, el significado profundo de lo que hacemos, sino se crean dos posturas del hombre ante el trabajo: encontrar la primera oportunidad para no trabajar, o ser un adicto al trabajo, descuidando lo demás.

EL FABRICANTE DE DEUDAS – SEBASTIÁN SALAZAR BONDY

EL FABRICANTE DE DEUDAS – SEBASTIÁN SALAZAR BONDY

Sala de la gran residencia que ocupan Luciano Obedot y su familia. Los muebles son de estilo y entre ellos no falta alguno verdaderamente antiguo. Un gusto burgués europeo ha elegido cortinas, alfombras, cuadros, adornos, todo ostentoso pero de calidad. Una lámpara de muchas veces pende del centro del cielorraso, mas hay otras de pie o mesa en diversos sitios de la estancia. Al fondo se abre un arco que separa la sala de un “hall” por el cual se va la puerta de la calle, que queda invisible. A la derecha hay una puerta vidriera que conduce al comedor y, en segundo término otra hacia las habitaciones interiores y los altos. A la izquierda se ve una ventana.Al levantarse el telón el lugar se halla vacío. Es media mañana. Suena el timbre de calle. Jacinto, el mayordomo, yendo de derecha a izquierda, acude a abrir. A los pocos segundos, arrollándolo, se precipita al interior David Cash.Cash.- (Vociferante.) ¡Dile al señor que quiero hablarle! ¡Que esta vez no admito ninguna excusa! ¡Que voy a acudir a la justicia!Jacinto.- (Sereno y ceremonioso.) Tenga el señor la bondad de tomar asiento.Cash.- (irritado.) ¡Déjate de protocolos! Avísale a tu patrón que estoy aquí.Jacinto.- En seguida, señor. Con su permiso. (Sale.)Cash.- (Al público.) Disculpen esta entrada en escena, señoras y señores, pero no podía haber sido de otro modo. ¿Ven ustedes todo esto? (Alude a la casa.) Es la sala de un hermoso chalet de dos plantas, rodeado por un jardín digno de un maharajá…En total tiene… (Cuenta) ¡Siete habitaciones, sin contar las de servicio! Una residencia como para embajada o colegio inglés. ¿Y cuánto cobro por el arrendamiento de semejante palacete? Una miseria. Tres mil soles mensuales. Una ley demagógica me impide subir la merced conductiva de esta mansión… (Se cerciora que nadie en la escena lo escucha. Confidencial.) El inquilino, desde hace seis años, es don Luciano Obedot. Me debe tres meses de arrendamiento, pero estoy decidido a desalojarlo aunque sea un señorón. Sin pizca de remordimiento, lo pondré de patitas en la calle.Obedot.- (Que ingresa sigiloso). Lo he oído todo, mi querido Cash. ¿Será usted capaz de hacerle esa canallada a uno de sus semejantes?Cash.- (Reaccionando vivamente). ¡Alto! ¡Usted no es mi semejante! Usted vive en un mar de deudas, yo no tengo acreedores, usted es el inquilino remiso de esta casa, yo el propietario; usted es un Obedot que aparece en las páginas sociales de los diarios, yo apenas un Cash a quien de nada le ha valido invertir sus pocos ahorros en bienes raíces. ¡No somos, pues, semejantes!Obedot.- (Con tono de advertencia.) ¿Propugna usted la lucha de clases? ¿La gran batalla entre los deudores y los acreedores?Cash.- ¡No me envuelva con sus palabras! (Se cubre los oídos con las manos.) No escucharé ni uno sólo de los hábiles argumentos que le permiten vivir como un príncipe sin pagarle nada a nadie.Obedot.- (Levantando la voz para hacerse oír.) ¡Le pagaré, le pagaré…, pero evitemos la violencia!Cash.- (Huyendo.) ¡No oigo nada! ¡Soy todo ojos! ¡Muéstreme el dinero y se quedará usted aquí y en paz!Obedot.- (Persiguiendo a su interlocutor.) ¡Usted es testigo presencial y de excepción de mis desgracias! ¡No puede comportarse como un extraño!Cash.- (Arrinconado.) ¡No escucho nada!Obedot.- (Obligándolo a dejar los oídos libres.) ¡Atiéndame! ¡No se inhumano!Cash.- (Vencido y suplicante.) No me cuente otro cuento más, se lo ruego. Ya no hay quien crea en sus historias.Obedot.- Le pido que espere. Que espere un poco. Hay algo que vendrá a salvarme y a salvarlo a usted muy pronto.Cash.- ¿Y quién me espera a mí? El gobierno cobra puntualmente los impuestos y al gobierno no le puedo decir que el señor Obedot me pagará pronto porque hay algo que vendrá a salvarlo… (Recuperando sus bríos.) ¡Debo actuar con rigor! ¡O me paga usted ahora mismo los tres meses de arrendamiento que me debe, o lo hago desalojar esta misma tarde!Obedot.- (Sereno.) Calma, por favor. Debe usted saber en qué consiste ese algo que nos salvará. Es su derecho. (Pausa.) ¿Leyó usted que mi hija está a punto de comprometerse? Déjeme consumar ese maravilloso matrimonio.Cash.- Mi mujer, que lee las columnas de sociales, me ha hablado de un pretendiente aristócrata o no sé qué… Del dicho al hecho, mi querido señor, hay mucho trecho. Y, además, ¿Quién garantiza que la nobleza de una persona está acompañada de fortuna?Obedot.- En este caso nadie osa ponerlo en duda. Luis de Narváez y Sotacaballo, Marqués de Rondavieja, es propietario de media Andalucía. Ganaderías de casta, olivares, cortijos, un banco segoviano y casas de renta en Madrid y Barcelona… Nada menos.Cash.- (Incrédulo.) ¿Es verdad todo eso? ¿Está comprobado? (Pausa.) ¿Y si es tan rico por qué se ha venido al Perú?Obedot.- (Dueño de la situación.) La última temporada de toros se hizo con reses bravas de su divisa oro y morado. Le gustó el país, conoció a mi hija Pitusa y decidió establecerse entre nosotros. Los típicos caprichos del millonario y un buen flechazo de Cupido hicieron el milagro. Iniciará aquí un negocio de vinos generosos, con capitales propios y capitales norteamericanos, y montará una cadena de churrerías al estilo madrileño.

Cash.- (Que ha permanecido atento, de pronto se pone en pie.) Todo está muy bien y ojalá no sean puras fantasías, pero vine a cobrar y no me iré con los bolsillos vacíos.Obedot.- ¡Pero no sea intolerante, amigo mío! Le pregunto, con toda sinceridad, ¿no existe un modo razonable de que yo obtenga un plazo, un último plazo, para cumplir con usted?Cash.- (Se pasea por la habitación, en silencio. Luego de una pausa, habla.) Creo que hay uno. ¡El único!Obedot.- Dígalo.Cash.- Fírmeme una letra a treinta días por doce mil soles, los tres meses vencidos y el que corre. Yo me encargaré de descontarla.Obedot.- (Desencantado.) ¿Qué alivio le ofrece usted a este condenado a muerte? ¿Acaso el indulto? ¡No, qué va! Como extraordinario favor, como prueba de gran magnanimidad, le propone la horca en vez de la guillotina. Una muerte sin sangre, nada más.Cash.- (Tajante.) ¡Sin letra, no hay clemencia!Obedot.- (Melodramático.) Así es la justicia humana. La deuda para ella es peor que el asesinato. En la mayoría de los casos, el asesinato se castigo procurando al delincuente alojamiento, alimento regular y reposo. Es decir, la cárcel. La deuda, por el contrario, lanza al pobre deudor a la intemperie y al hambre.Cash.- ¡No haga frases, por favor! Le haré una pequeña concesión más. La letra será a sesenta días… ¡Más los intereses, se entiende!Obedot.- Un poquito más de piedad aún, amigo Cash… (Pausa.) ¿A noventa días?Cash.- ¡No! ¡No! ¡Es mucho plazo noventa días!Obedot.- Justamente es lo que necesito. Aparece Jacinto.Cash.- ¡Bueno! ¡Acabemos de una vez! ¡A sesenta días!Obedot.- (En voz baja.) ¡Por favor, ni una palabra ante los domésticos! Iremos a su oficina. Ahí firmaré la letra.Cash.- Vamos. (Se dirigen a la puerta.) A sesenta días… ¿De acuerdo?Obedot.- ¡A noventa!Cash.- (Saliendo.) ¡Más los intereses!Obedot.- Menos altos, por supuesto… (Salen discutiendo.)Jacinto los ve salir. Se encoge de hombros y, enseguida, se pone a pasar su plumero por los muebles.Jacinto.- (Suspendiendo su labor y dirigiéndose al público.) Don Luciano Obedot, amigos míos, es un buen navegante en el tempestuoso océano de la acreencia. Aunque esta vez puede naufragar… y como me adeuda un año de sueldo creo que, respetuosamente, ha llegado la hora de reclamárselo. Ese Cash tiene todo el aspecto de una tormenta capaz de arrojarnos a todos por la borda, lo cual es hasta para un mayordomo impago una humillación excesiva (Pausa.) Con la venia de ustedes. (Sigue pasando el plumero.)Jobita.- (Que ingresa acompañado de Godofreda.) Oye, oye, ¿en esta casa qué día hay paga?Godofreda.- Ya le he dicho que aquí Dios tarda, y a veces mucho, pero no olvida.Jacinto.- (A Jobita.) La pura verdad, muchacha. He servido en muchas casas de familias con escudo en el anillo, de generales en retiro pero muy condecorados, de ministros poderosos aunque impopulares, etc, es decir, he estado entre lo mejorcito de Lima, pero nunca vi gente tan original como los Obedot. ¿De dónde sale la comida? ¿Quién pagó el automóvil? ¿Por qué no se produce el desahucio? Nadie lo sabe. Dejas de cobrar durante mucho tiempo, pero de pronto te cae una propina suculenta, o cobras y durante meses y meses no recibes un centavo extra…Obedot.- Espero que Pitusa considere el matrimonio como una transacción económica.Entra Socorro, la esposa de Obedot.Socorro.- (Escandalizada). ¡Qué idea, Luciano! ¿Te casaste conmigo como hombre de negocios o como enamorados?Obedot.- (Yendo al encuentro de su mujer y besándola.) ¡Como un Romeo que desposa a su Julieta! (Pausa.) Ahora llama a Pitusa, que debo hablarle. Es preciso que comprenda la finalidad de la cena de esta noche y de que convenza de que tiene que tomar en serio al Marqués.Socorro sale en busca de su hija.Obedot.- (Que se adelanta al público.) Me casé creyendo que el famoso general había dejado una herencia fabulosa, como para permitirme dar un salto hacia la fortuna inquebrantable. (Recalcando las palabras.) ¡Ni un centavo! ¡Así como lo oyen; ni un centavo partido por la mitad! (Pausa.) Parece que a mi suegro le sucedió lo mismo, y que antes su suegro le ocurrió otro tanto, y así hasta el demonio sabe qué generación de desprevenidos. Una cadena fatal de errores, de la cual yo soy el último eslabón. Es cierto que el distinguido prócer ganó mucho oro en sus patrióticas campañas, pero lo derritió luego en la crapulosa vida privada que, al margen de la cosa pública, llevó irresponsable y alegremente. Los historiadores le han dedicado muy bonitas páginas, una calle ostenta su nombre y apellido, en algunos museos están sus medallas, su catre de campaña y una heroica camiseta quemada por la pólvora. De sus peripecias de galán derrochador no se dice en ninguna parte nada, pero fue en ellas donde tiró la casa por la ventana. (Pausa.)En fin, esa carta me falló hace tiempo, cuando yo era un crédulo soñador, pero la que juego ahora con el Marqués está marcada. Esta vez, gracias a mi talento, una persona de esta familia va a acertar en la ruleta del matrimonio.Entran Socorro y Pitusa.Socorro.- Ya le he dicho que se ha presentado un partido que no conviene desdeñar.Obedot.- Así es, hijita. Te vas a casa. Eso, en los días negros que corren, es algo que testimonia la existencia de Dios.Pitusa.- (Con voz dulce.) Entonces, ¿ya te habló el joven Castro?Obedot.- ¿El joven Castro? ¿Quién es? ¿Castro qué?Pitusa.- Ángel Castro, papá. Una vez fui con él a una fiesta. ¿Recuerdas?Obedot.- ¿Un tipejo paliducho?Pitusa.- ¡Un muchacho delicado, papá!Obedot.- ¿Y por qué habría de hablarme el joven Castro?Pitusa.- Para pedirte mi mano, papá. Queremos casarnos.Socorro.- ¿Qué? ¿Estás enamorada de él?Pitusa.- Sí, mamá.Obedot.- ¿Y el de ti?Pitusa.- Sí, papá.Obedot mira a Socorro, Socorro a Obedot, totalmente desconcertados ambos.Obedot.- (Sin saber qué hacer ni qué decir.) ¿Y qué pruebas tienes de que ese individuo te quiere?Pitusa.- (Con naturalidad.) Me siento amada.Obedot.- (Exasperado.) ¡Qué pruebas, pregunto! ¡Qué pruebas!Pitusa.- Quiere casarse conmigo.Pausa. Hay desorientación entre los padres.Socorro.- (Con ternura.) ¿Y cuándo te ha dicho que quiere casarse contigo?Pitusa.- Todas las tardes.Socorro.- ¿Todas las tardes? ¿Te ves con él todas las tardes? ¿Dónde?Pitusa.- En el jardín. Ahí nos reunimos diariamente.Obedot.- (Conteniendo la cólera.) ¿Y por qué no nos lo has dicho antes?Pitusa.- Nunca ustedes me lo preguntaron.Obedot.- (Estallando.) ¡Pero quién es él! ¡Cuál es su familia! ¡Con qué cuenta para casarse!Pitusa.- (Natural.) Se llama Ángel Castro. Estudia en la Universidad. Es huérfano.Obedot.- (Desesperado ya.) ¡Huérfano! ¡Estudiante! ¡Castro! ¡Nada! (Al público.) Ahí tienen ustedes una muestra de lo que son estos absurdos tiempos. Un jovenzuelo que no tiene dónde caerse muerto y que debería pasarse los días y las noches con la cabeza metida en los libros, que no ha salido prácticamente del cascarón, ya quiere casarse… (A su hija) ¡Pitusa!Pitusa.- Sí, Papá.Obedot.- (Tratando de exponer un razonamiento convincente.) Escúchame, criatura. Bueno, te casas con el tal Ángel. (Pitusa sonríe complacida.) ¡Tú no tienes un real! ¡Él tampoco! Al día siguiente de la boda, ¿qué comen? ¿Lo han pensado?Pitusa.- Sí, papá.Socorro.- (Emocionada.) ¡Oh, mi hijita está enamorada!Obedot.- (Grita.) ¿Qué comen?, pregunto.Pitusa.- Lo que haya. Un pan, una papa, un vaso de agua. ¡Y nos querremos más!Obedot.- ¡Eso es pura fantasía!Pitusa.- Hemos decidido alquilar un pequeño departamento en las afueras. Yo seré su sirvienta y él mi sirviente. Cocinaremos juntos, lavaremos los platos juntos, pasearemos juntos, leeremos juntos. Enseñaré inglés en mis horas libres. Él, cuando sus estudios se lo permitan, hará trabajos de mecanografías. El amor nos ayudará a vencer todos los obstáculos.Obedot.- ¿Pero ese insensato alimenta alguna ambición en la vida?Pitusa.- Es inteligente y voluntad no le falta. Llegará a ser por lo menos embajador.Obedot.- Mira, hija. En estos tiempos, embajador es cualquiera. No se necesita mucho ingenio para llegar a serlo. (Pausa.) ¿Qué estudia tu galán?Pitusa.- (Muy orgullosa.) Antropología.Obetot.- (En el colmo de la perplejidad.) ¿Antropología? ¿Y para qué sirve eso?Pitusa.- El mundo futuro necesitará de los antropólogos.Obedot.- Y mientras esperamos que venga de no sé dónde ese mundo futuro, ¿cómo se las arreglarán ustedes dos?Pitusa.- Todo lo solucionará nuestro cariño, nuestra unión. A él le sacrificamos, por eso, todo.Socorro.- (con intensión.) ¿Todo? ¿Inclusive tu padre y tu madre?Pitusa.- ¡Oh, no! Quise decir que… (Vacila.)Obedot.- ¿Tu angelito conoce la situación económica por la que atravesamos?Pitusa.- (En son de protesta.) Nunca hemos hablado de dinero.Obedot.- (Insidioso.) ¿Te cree rica, entonces?Pitusa.- (Cándida.) Me sabe buena.Obedot.- (Triunfal.) ¡Ahora comprendo!Socorro.- (A Pitusa.) ¿No te parece?…Obedot.- (Deteniéndola.) Nada, nada. Escucha, hijita le vas a decir a ese niño que venga a hablar conmigo esta tarde. ¿Puedes citarlo?Pitusa.- (Alegre.) ¡Claro, papacito!Obedot.- A las cinco lo espero. (Didáctico.) Atiéndeme bien ahora. Hace unos días, en la fiesta de las hermanas Corominas, conociste a un distinguido joven español, el Marqués de Rondavieja.Pitusa.- ¡Oh, sí! Un pesado que me molestó toda la noche.Obedot.- (En tono de reproche.) ¡Un caballero que te hizo la corte!Socorro.- Un señor en toda la extensión de la palabra, hija.Obedot.- Ese señor en toda la extensión de la palabra, como dice tu mamá, vendrá esta noche a cenar con nosotros, pues está interesado en ti. Tu madre y yo vemos con muy buenos ojos a este pretendiente. (Pausa.) No serás, hija mía, la señora de Castro. Serás la Marquesa de Rondavieja. No irás a para tampoco, ya que tus padres velan por tu dicha, a un modesto departamento de suburbio. Vivirás en un barrio residencial. No cocinaras, ni lavarás, ni enseñarás inglés. Viajarás tendrás joyas, serás una reina… ¿Has entendido?Pitusa.- (Un ademán de rebeldía.) ¡Papá, quiero la felicidad aunque sea en la pobreza!Sebastián Salazar Bondy

Greta Thunberg: el desafiante discurso de la adolescente sueca ante los líderes mundiales en la cumbre del clima de la ONU

Greta Thunberg: el desafiante discurso de la adolescente sueca ante los líderes mundiales en la cumbre del clima de la ONU

La adolescente sueca Greta Thunberg interviene en la cumbre del clima de la ONU, en Nueva York.

La adolescente sueca Greta Thunberg sacudió la apertura de la cumbre del clima en las Naciones Unidas, al acusar a los líderes mundiales de omisión y traición frente al cambio climático.

«Nos están fallando. Pero los jóvenes están empezando a entender su traición«, advirtió Thunberg, de 16 años, con discurso en el que parecía a la vez enojada y emocionada.

La Cumbre de Acción del Clima convocada por el secretario general de la ONU, Antonio Guterres, reúne en Nueva York a unos 60 líderes de diferentes países que han prometido profundizar sus planes contra las emisiones de gases de efecto invernadero.

El objetivo más ambicioso es evitar que el aumento de la temperatura global por esas emisiones sea menor a 1,5 grados respecto a los registros previos a la era industrial, para lo cual la ONU advirtió que se precisa un compromiso global mucho mayor.

Una de las condiciones que puso Guterres para que presidentes, primeros ministros, empresarios y otros líderes hablen en la cumbre era que presentaran planes de acción concretos para detener las emisiones de carbono.

Pero la falta de participación de presidentes escépticos del cambio climático, como el estadounidense Donald Trump (que sin embargo fue visto en la audiencia) o el brasileño Jair Bolsonaro, expuso las dificultades para lograr un pacto mundial.

Greta Thunberg en la cumbre del clima de la ONU.

La cumbre ocurre tras las inéditas protestas de adolescentes contra el cambio climático del pasado viernes, que según los organizadores reunieron a unos cuatro millones de personas en ciudades alrededor del planeta, inspiradas por Thunberg.

La activista se ha vuelto un referente internacional en desde que un año atrás comenzara a faltar los viernes a su escuela para reclamar por el clima frente al Parlamento sueco.

Lo que sigue es la transcripción del discurso completo que pronunció Thunberg este lunes en la sede de la ONU, invitada por Guterres e interrumpida varias veces por aplausos:

¿Cómo se atreven?

«Mi mensaje es que los estaremos vigilando.

Todo esto está mal. Yo no debería estar aquí arriba. Debería estar de vuelta en la escuela, al otro lado del océano. Sin embargo, ¿ustedes vienen a nosotros, los jóvenes, en busca de esperanza? ¿Cómo se atreven?

Me han robado mis sueños y mi infancia con sus palabras vacías. Y sin embargo, soy de los afortunados. La gente está sufriendo. La gente se está muriendo. Ecosistemas enteros están colapsando. Estamos en el comienzo de una extinción masiva. Y de lo único que pueden hablar es de dinero y cuentos de hadas de crecimiento económico eterno. ¿Cómo se atreven?

Por más de 30 años, la ciencia ha sido clarísima. ¿Cómo se atreven a seguir mirando hacia otro lado y venir aquí diciendo que están haciendo lo suficiente, cuando la política y las soluciones necesarias aún no están a la vista?

Dicen que nos «escuchan» y que entienden la urgencia. Pero no importa cuán triste y enojada esté, no quiero creer eso. Porque si realmente entendieran la situación y de todas formas no actuaran, entonces serían malvados. Y eso me niego a creerlo.

La idea de reducir nuestras emisiones a la mitad en 10 años solo nos da un 50% de posibilidades de mantenernos por debajo de los 1,5 grados y el riesgo de desencadenar reacciones irreversibles en cadena más allá del control humano.

Quizá 50% sea aceptable para ustedes. Pero esos números no incluyen puntos de inflexión, la mayoría de los círculos de retroalimentación, calentamiento adicional oculto por la polución tóxica del aire o aspectos de equidad y justicia climática. También se basan en que mi generación absorba cientos de miles de millones de toneladas de su CO2 del aire con tecnologías que apenas existen.

Así que un riesgo del 50% simplemente no es aceptable para nosotros, que tenemos que vivir con las consecuencias.

Para tener un 67% de posibilidades de mantenernos por debajo de un aumento de la temperatura global de 1,5 grados, las mejores probabilidades dadas por el IPCC (el Panel Intergubernamental de Cambio Climático), el mundo tenía 420 gigatoneladas de CO2 para emitir el 1º de enero de 2018.

Hoy esa cifra ya se ha reducido a menos de 350 gigatoneladas. ¿Cómo se atreven a fingir que esto se pueda resolver actuando como de costumbre y con algunas soluciones técnicas?

Con los niveles de emisiones actuales, ese presupuesto restante de CO2 desaparecerá por completo en menos de 8 años y medio.

Hoy no se presentarán soluciones o planes en consonancia con estas cifras. Porque estos números son demasiado incómodos. Y todavía no son suficientemente maduros como para decir las cosas como son.

Nos están fallando.Pero los jóvenes están empezando a entender su traición. Los ojos de todas las generaciones futuras están sobre ustedes. Y si eligen fallarnos, nunca los perdonaremos.

No dejaremos que sigan con esto. Justo aquí, ahora es donde trazamos la línea. El mundo se está despertando. Y se viene el cambio, les guste o no.

Gracias».

Aún hay mucha ignorancia respecto a ley que protege nuestros animales

Aún hay mucha ignorancia respecto a ley que protege nuestros animales

Evento en el Colegio de Abogados de Lima buscará informar y empoderar a la población respecto a los detalles y alcances de esta ley. Será este viernes en Miraflores y habrá transmisión en vivo
Pese a este cartel instalado en el Parque Mariscal Castilla, Lince sigue lidiando con el constante abandono de gatos y perros.

Mañana se llevará a cabo una jornada especial dedicada a los animales de compañía y a todos aquellas personas que aún no tienen claro el rol que juegan nuestras mascotas en la legislación peruana.

Basta con darse una vuelta por las redes sociales para notar la relevancia de este tema en nuestra sociedad, no solo por el nivel de maltrato al que millones de animales están expuestos cada día en el Perú, sino también por el grado de ignorancia y desinformación en torno a la Ley de Protección y Bienestar Animal 30407, promulgada en el 2016.

Han pasado más de 2 años desde que los esfuerzos de personas como Isaac Mekler y el congresista Yonhy Lescano dieron vida a una nueva ley que ampare a los animales. Sin embargo, a la fecha muchos siguen asegurando que esta ley está pintada.

Uno de ellos es Jairo Purisaca, co fundador de la asociación sin fines de lucro Kaprichos Perrunos. Este viernes él será uno de los ponentes en el evento titulado “Los Animales de Compañía en la Legislación Peruana” a realizarse en el Colegio de Abogados de Lima. Ahí hablará de la problemática real de los albergues de animales de compañía.

“Uno de los mayores retos que estamos encontrando es que las autoridades no le están dando la debida importancia porque consideran que al ser un animal de compañía (o mascota) no tiene la prioridad que tenemos las personas”, comentó Purisaca a está página. “Pero lo que más preocupa es que esta ley aún no está reglamentada… Mientras no haya apoyo serio, esta ley se quedará de adorno. Y sería una gran pena porque hay bastante maltrato. Hace poco no más saltó un caso de violación de perros. Ellos no tienen voz para dar a conocer su dolor, dependen de nosotros».

Se estima que en el Perú existen más de 6 millones de perros sin hogar, es por ello que muchos grupos promueven la adopción, la esterilización y la tenencia responsable de mascotas para reducir dicha cifra.
Se estima que en el Perú existen más de 6 millones de perros sin hogar, es por ello que muchos grupos promueven la adopción, la esterilización y la tenencia responsable de mascotas para reducir dicha cifra.

Será una jornada gratuita para el público en general y estará encabezada por la Mag. Beatriz Franciskovic Ingunza, presidenta de la Comisión de Estudio de Derecho de los Animales. Al preguntarle qué se necesita para que las autoridades correspondientes terminen de reglamentar esta ley, Franciskovic fue categórica:

“La ley 30407 no necesita ser reglamentada, ya se puede aplicar. No todas las leyes necesitan de un reglamento, eso solo es necesario con las leyes que señalan que necesitan ser reglamentadas. En este caso la ley no lo establece”.

La respuesta de Franciskovic abre una puerta, pero al mismo tiempo revela una preocupante realidad: la inmensa ignorancia que hay respecto a este tema, y a todo nivel.

Según la abogada, el gran beneficio de la Ley 30407 es que gracias a ésta, se incorpora el maltrato animal como delito. Antes maltratar a un animal era solo una infracción leve, hoy es penado y está en el Código Penal bajo el artículo 206-A; “El abandono y el maltrato animal”. Esto significa una sanción de 3 años de pena privativa de libertad a quien maltrate a un animal y 5 años en caso la víctima muera como consecuencia del maltrato. Dicho sea de paso, el abandono es considerado una de las tantas formas de maltrato.

“Los animalistas extremos repiten y repiten que aún no hay reglamento sin informarse bien. ¿Por qué hay desconocimiento? Por que la ley anterior (la 27265) sí debía reglamentarse en 90 días, pero pasaron 10 años y nunca se hizo. Esa ley decía que el maltrato animal era una falta y los animalistas se quedaron con eso. Otros se quedaron con que hay una nueva ley que incorpora el abandono y el maltrato como un delito, el problema es que no se está dando una lectura integral”, señaló Franciskovic.

El encierro prolongado es uno de los peores castigos que puede recibir un perro. A muchos albergues y perreras no les queda otra opción, pero siempre se puede liberar su estrés regalándoles uno o varios paseos diarios, donde además de ejercicio tendrán contacto humano.
El encierro prolongado es uno de los peores castigos que puede recibir un perro. A muchos albergues y perreras no les queda otra opción, pero siempre se puede liberar su estrés regalándoles uno o varios paseos diarios, donde además de ejercicio tendrán contacto humano.

Por ejemplo, la ley estipula que se creen albergues, el problema es quién fiscaliza su cumplimiento y ejecución, no se les da prioridad. Por otro lado, falta difusión y talleres al público con lenguaje sencillo. Y algo más que Franciskovic compartirá este viernes es una propuesta para que el Código Civil deje de considerar al animal de compañía un bien pues tal como plantea la abogada –así como miles de personas en distintas partes del mundo-, los animales no son cosas, son seres sensibles.

“Esta ley tiene sus aciertos y desaciertos. Es una buena ley, pero hay que ejecutarla. Se necesita una cultura de sensibilidad hacia los animales de compañía y una intensa preparación a los policías y autoridades. Cuando haya más conocimiento, más personas podrán exigir y abogar por los derechos de los animales.”, agregó.

Para Lucía Vásquez, gerente de Marketing de WUF, es una gran noticia que la comunidad se eduque gracias a este tipo de jornadas informativas pues ofrecen herramientas para que las personas hagan valer sus derechos, particularmente en una sociedad donde las mismas autoridades en muchas ocasiones fallan en dar asistencia respecto a la Ley de Protección y Bienestar Animal por ignorancia o desidia.

“El abandono es una forma de maltrato y para WUF es una de las problemáticas más cruciales que nos preocupan y que buscamos combatir. Continuamente recibimos mensajes solicitando ayuda para perros que han sido abandonados o que están siendo maltratados, perros sin techo, sin agua ni comida, amarrados todo el día. Al no tener injerencia, es vital que las personas estén informadas para poder tomar acción inmediata y luchar por la resolución del caso. Así sentamos un precedente en una comisaría y poco a poco vamos solucionando el problema de fondo”, señaló Vásquez.