El ratón de campo y el ratón de ciudad
Érase una vez, un ratón muy sencillo y bondadoso que vivía en una humilde madriguera en el campo. Allí no le hacía falta nada: tenía una cama de hojas, una almohada de pétalos, llevaba una vida muy tranquila y feliz.
Un día, su amigo ratón que vivía en la ciudad, llegó a visitarlo. El ratón de campo le ofreció a su amigo jamón, pan y queso pero, el ratón de ciudad hizo una mueca de desprecio y dijo: —¡No entiendo por qué te gusta vivir así! Es incomprensible para mí que prefieras los bosques y campos en vez de calles llenas de gente por todas partes. Te invito a ver cómo es mi vida en la ciudad.
El ratón de la ciudad, decía que la vida en el campo era demasiado aburrida y por el contrario, en la ciudad era más emocionante. Convenció a su amigo a viajar con él a la ciudad para que comprobara que allí se vivía mejor.
Apenas llegó a la ciudad, el ratón de campo sintió que su tranquilidad se acababa, el ajetreo de la gran ciudad le asustaba. La casa de su amigo era muy distinta de la suya. Estaba en el sótano de un gran hotel; además era muy elegante, tenía una cama con colchón de lana, sillones, finas alfombras y las paredes eran revestidas; los armarios rebosaban de quesos y otras cosas ricas. 
Cuando los dos ratones se disponían a comer, vieron que un gato se asomaba por la puerta. Los ratones huyeron despavoridos por un agujerillo que tenía la habitación. Mientras huía, el ratón de campo pensaba en el su hogar. De repente, oyó gritos de una mujer que, con una escoba en la mano, intentaba pegarles. El ratón, asustado y hambriento, dijo adiós a su amigo y decidió volver al campo. Los dos se abrazaron, y el ratón de campo emprendió el camino de vuelta. Ya en su hogar, el ratón de campo pensó que jamás cambiaría su paz por un montón de cosas materiales.
Recuperado y adaptado de https://www.mundoprimaria.com/fabulas-para-ninos/el-raton-de-campo-y-el-raton-de-ciudad
