Las ideas principales

El granjero y la mula. Cuento infantil sobre la confianza en uno mismo

Un cuento para niños sobre el poder del amor propio y la autoestima
‘El granjero y la mula’ es un fantástico cuento de la India que nos viene a recordar lo importante que es confiar en uno mismo, luchar y nunca rendirse para conseguir un objetivo. Un precioso cuento infantil sobre la superación. Enseña a tu hijo a enfrentarse a todos los problemas y a vencerlos con perseverancia. Utiliza este fabuloso cuento para que entienda por qué es tan necesario.
Un día, un granjero escuchó un espeluznante sonido al pasar junto al pozo que tenía en el exterior de la casa. Era un pozo abandonado, que el hombre no utilizaba, y estaba seco, sin agua. Al asomarse, descubrió que su mula se había caído al pozo, y estaba asustada y magullada.
El hombre, sin saber muy bien qué hacer, llamó a su vecino por si podía ayudarle a rescatarla. Y éste, después de observar bien la situación, la profundidad del pozo y la situación en la que se encontraba el animal, le dijo:
– Lo siento, amigo, creo que no se puede hacer nada por ella. Lo mejor es que la sacrifiquemos para ahorrarle una agonía mayor.
– Oh, qué lástima- contestó el granjero- Tenía mucho cariño a mi mula. ¡Qué desgracia!
Ambos fueron a por palas, porque pensaban enterrar al animal en el pozo y así tapar el agujero para que no volviera a pasar aquello con ningún otro animal.
– Empecemos cuanto antes, dijo el granjero-. Y, diciendo esto, ambos empezaron a tirar tierra al pozo.
Cómo reaccionó la mula al sentir que caía arena sobre ella
La mula, al sentir la primera pala de arena en el lomo, se extrañó. Miró hacia arriba y le volvió a caer más arena encima. Entonces se asustó. Se dio cuenta de que su amo no la intentaba salvar, sino que quería enterrarla.
Al principio a la mula le entró un ataque de pánico, y comenzó a rebuznar y a dar coces sin parar. Entonces, se dio cuenta de que al hacer eso, la arena caía al suelo, y al aplastarla con las pezuñas, se formaba un pequeño montículo de arena sobre el que podía pisar con firmeza. Entonces se tranquilizó y pensó:
– ¡Esto es lo que tengo que hacer! Mi amo me está ayudando lanzando arena y puedo utilizarla. Tengo que concentrarme bien…
La mula comenzó a repetir el mismo movimiento cada vez que sentía la arena sobre su lomo. Sacudía bien el cuerpo, daba una coz y pisaba la arena. Una y otra vez. Y a pesar del cansancio, no dejaba de repetirse:
– ¡Venga, que puedes conseguirlo! ¡Lo estás haciendo muy bien! ¡Ya queda menos ¡Vas a vivir! ¡Vas a salvarte! ¡No queda nada! ¡Un poco más!
Y así, poco a poco, la mula fue subiendo más y más. Y cuando el granjero y su vecino la vieron aparecer por la boca del pozo, apenas podían creer lo que veían. Empezaron a dar saltos de contentos y a felicitar a la mula por haber sido tan inteligente.

Recuperado y adaptado de: https://www.tucuentofavorito.com/el-granjero-y-la-mula-cuento-infantil-sobre-la-confianza-en-uno-mismo/