El camino hacia el éxito empresarial

Alexander Blas pareciera ser un limeño cualquiera, pero a su corta edad ya es dueño de una galería de siete pisos en Gamarra. Además, tiene tres empresas dedicadas al abastecimiento y confección de prendas. Aquí la receta de su éxito.
El paso inicial fue formalizarse. Eso lo tuvo claro desde que empezó a los 18 años a ayudar en el pequeño negocio de confecciones de su madre.
«Cuando a los 23 años me independizo y comienzo en una tienda vendiendo telas, la prioridad siempre fue tener todas las licencias y documentos en orden. Esto es fundamental, pese a que puede parecer costoso», afirma.
Su empresa, Blastex, fue creciendo y se diversificó en confecciones e inmobiliaria. Ahora produce 700 prendas diarias, entre polos, camisas y blusas. Sus empresas dan empleo a 35 personas.
En el 2003 inaugura la galería Los Mayoristas, en el emporio comercial de Gamarra. Allí alquila las tiendas a otros comerciantes que se están iniciando.
Pero Alexander no conoce fronteras. El 2004, mediante un financiamiento del Banco Interamercano de Desarrollo (BID), formó parte del programa Redes Empresariales. Gracias a éste, su empresa se asoció con otras seis para formar un consorcio dedicado a la exportación.
«Antes el vecino era visto como un enemigo, pero se pueden unir esfuerzos para ser más competitivos».
