La mentira de las 5 comidas al día: ni es mejor para adelgazar ni es más saludable

¿Qué es mejor: comer tres veces al día o hacer cinco comidas? Desde hace años, en el pensamiento popular, se encuentra instaurada la idea de que la segunda estrategia es la buena.
«Si tomas algo entre el desayuno y la comida, o entre la merienda y la cena, conseguirás tener menos hambre y, al final, acabarás comiendo menos. Además, así se acelera tu metabolismo y quemas más calorías», arguyen aquellos que defienden esta rutina alimentaria. La realidad es que se trata de un argumento erróneo y falso.
«Antes de preocuparnos por cuántas veces comemos debemos revisar qué es lo que comemos», apunta el nutricionista Daniel Ursúa, autor del blog Nutrihabits. «Cuando estemos seguros de la calidad y cantidad que debemos comer, entonces podemos pensar en la cantidad de comidas que hacemos», añade. Más claro: el número de comidas a lo largo del día es absolutamente secundario con respecto al tipo de alimentos que consumimos, más aún en un contexto como el que vivimos, en el que estamos influenciados por multitud de opciones que no favorecen en nada a nuestra salud.
La tesis de las cinco comidas diarias, además, parece haber ido perdiendo fuerza en base a la evidencia científica actual. Uno de los últimos trabajos en los que se abordaba la cuestión, publicado en la revistaThe Journal of Nutrition en 2016, concluyó que una mayor frecuencia en las comidas no solo no consigue que adelgacemos, sino que «se asocia a una mayor probabilidad de sobrepeso». Sin embargo, para ser justos, hay que señalar que también existen otros trabajos que sostienen que sí es mejor aumentar el número de comidas diarias. Entonces, ¿en qué quedamos? Una de las teorías que apoya las cinco comidas al día se basa en el efecto termogénico de los alimentos.
Es decir, en la cantidad de energía que necesita nuestro cuerpo para digerir los alimentos. «Podemos pensar que a mayor número de ingestas, mayor gasto energético, pero no hay una evidencia que apoye esta tesis», confirma el autor de utrihabits. «Si hablamos de pérdida de peso, lo importante es el balance total de calorías que tomes a lo largo del día», advierte por su parte Bárbara Sánchez, dietistanutricionista del C.F. Leganés. Ahora, no podemos fijarnos exclusivamente en las calorías que ingerimos. La industria alimentaria vende alimentos bajos en calorías que por paradójico que parezca, son realmente malos para la salud. «Un alimento sin lactosa o con muy pocas calorías, es posible que tenga más cantidad de azúcar. En cambio, hay alimentos que son bastante calóricos, como los frutos secos, pero que son muy saludables», explica Sánchez. Es decir, no es lo mismo tomar a media mañana una bolsa de papas fritas, que comerse una manzana o un puñado de pasas o maníes. Entonces, ¿cuál es el número de comidas que debemos realizar al cabo del día? ¿Tres? ¿Cinco? ¿Dos? Tanto Ursúa como Sánchez se muestran tajantes al respecto: no existe un número ideal. «Depende mucho de la actividad física o laboral que realicemos. Una persona con mucha actividad física puede que tenga que hacer cinco o seis comidas. Sin embargo, hay personas que pueden comer una vez al día sin problemas», comenta Sánchez. Tampoco es cierto que el desayuno sea la «comida más  importante» y que no podamos salir de casa sin él. «La industria alimentaria ha explotado el desayuno para llenarlo de alimentos azucarados y grasosos», confirma Ursúa. El nutricionista asegura que no hay ningún problema en desayunar lo mismo que hemos cenado «e incluso podemos elegir que nuestro desayuno sea a la hora del día que queramos».
Ursúa asegura que, al fin y al cabo, lo más importante es  escuchar a nuestro cuerpo: «El descanso del trabajo, la vuelta a casa tras el colegio o mientras estudiamos son momentos en los que asumimos que tenemos hambre, y no siempre tiene por qué ser así».

Recuperado y adaptado de https://www.elespanol.com/ciencia/salud/20180823/mentira-comidas-dia-mejor-adelgazar-saludable/332217720_0.html