Los genes saltarines son una causa de la esquizofrenia

Los genes saltarines son una causa de la esquizofrenia

ANIMALES INVERTEBRADOS

1.- Cómo son los animales invertebrados Los animales invertebrados se caracterizan porque no tienen un esqueleto con columna vertebral. La mayoría son pequeños. El cuerpo de los invertebrados suelen presentar simetría. Lo más frecuente es que tengan dos mitades iguales, es decir, que presentan un solo eje de simetría. Pero algunos tienen más de un eje de simetría, y otros carecen de simetría por tener el cuerpo irregular. El cuerpo de muchos invertebrados está protegido por conchas o caparazones. Otros, en cambio, tienen el cuerpo desnudo.

2.-Cómo viven los animales invertebrados Muchos invertebrados viven en el mar. El resto vive en el agua dulce o en la tierra. La mayoría se puede desplazar, tanto en el agua como en la tierra o en el aire. Sin embargo, algunos viven fijos a las rocas del fondo marino y no se desplazan. Unos pocos viven dentro de otros animales, a los que perjudican: son los parásitos. Los invertebrados son ovíparos. Normalmente, del huevo sale una larva, es decir, un animal joven con un aspecto diferente al del adulto y que va cambiando a medida que se vuelve adulto.

3.- Los grupos de invertebrados Existen muchos grupos de invertebrados. Entre ellos, destacan los siguientes: Las esponjas. Tienen un cuerpo irregular, sin simetría. Viven fijas al fondo marino. Filtran el agua del mar y retienen las sustancias nutritivas que lleva. Los celentéreos. Su cuerpo es gelatinoso y con muchos ejes de simetría. Tienen tentáculos con dardos venenosos. Son marinos. Los gusanos. Tienen un cuerpo blando con un eje de simetría. Algunos son cilíndricos y otros aplanados. Los hay acuáticos y terrestres, y muchos son parásitos. Los equinodermos. Su cuerpo presenta cinco ejes de simetría. Tienen un esqueleto hecho de placas con espinas bajo la piel. Son todos marinos. Los artrópodos. Poseen un eje de simetría y están cubiertos totalmente por un caparazón articulado, como una armadura. Los hay acuáticos y terrestres. Los moluscos. Su cuerpo es blando. Muchos están cubiertos por una o dos conchas. Tienen un eje de simetría.

Los genes saltarines son una causa de la esquizofrenia

Los genes saltarines son una causa de la esquizofrenia

Un estudio japonés muestra movimiento del ‘transposones’ en el cerebro de los pacientes

Los genes saltarines son una causa de la esquizofrenia

Lo usual es atribuir la causa de las enfermedades mentales al entorno, con algunos raros casos de origen genético. La vanguardia de la patología molecular —la ciencia que busca las causas últimas de la enfermedad humana— está derribando ese paradigma al mostrar hasta qué punto el entorno actúa a través de los genes. Científicos de Tokio revelan hoy que los transposones, o genes saltarines que cambian de posición en el genoma en las ucélulas precursoras de las neuronas, son una causa mayor de la esquizofrenia. Los transposones generan variedad neuronal durante el desarrollo normal. Su movilidad excesiva puede deberse a causas hereditarias, pero también provocarse por el entorno, lo que puede explicar las actuales paradojas sobre la genética de las enfermedades mentales.

No es que el genoma de las neuronas se vuelva loco, todo empiece a ir mal y el azar acabe causando la esquizofrenia. Los meros errores pueden ser la causa de raras enfermedades hereditarias —las monogenéticas o debidas a la mutación de un solo gen—, pero las grandes enfermedades humanas, como el cáncer o el trastorno mental, tienen unas componentes genéticas mucho más sutiles.

La razón de que los transposones generen la esquizofrenia es que se insertan cerca de genes esenciales para el desarrollo y el funcionamiento del cerebro. Así no solo alteran su actividad, sino también la forma en que responden al entorno. La regulación de los genes depende precisamente de las secuencias de ADN que tienen al lado, y el transposón protagonista de este estudio, llamado L1, contiene secuencias especializadas en responder al entorno y regular a los genes vecinos. En eso se basa su función durante el desarrollo normal, y también en la génesis de la esquizofrenia.

Tadafumi Kato, Kazuya Iwamoto y sus colegas del departamento de Psiquiatría Molecular de la Universidad de Tokio, en colaboración con otras instituciones japonesas, presentan en la revista Neuron, una referencia en el campo, una investigación del cerebro de 48 pacientes de esquizofrenia y 47 personas control, complementada con estudios genómicos, experimentos en células madre derivadas de pacientes y comprobaciones en modelos animales como ratones y macacos. Todos los resultados apuntan a la misma conclusión: un claro incremento de los sucesos de transposición en las neuronas, o las células precursoras de las neuronas, en el córtex cerebral prefrontal —la parte más anterior del cerebro, y la que ha experimentado un mayor crecimiento durante la evolución humana— de los pacientes de esquizofrenia, o los modelos celulares o animales basados en ellos.

El descubrimiento de los transposones, o elementos móviles de ADN, por Bárbara McClintock fue uno de los hitos de la biología del siglo pasado, y uno de los que siguió una senda más tortuosa. McClintock, tal vez la genetista más brillante del siglo XX, acabó recibiendo el premio Nobel en los años ochenta por un descubrimiento que había demostrado en los cuarenta más allá de toda duda razonable, ante el escepticismo general. Que los genes, la base de datos biológica que había definido Mendel, pudieran moverse y saltar por los cromosomas no era del agrado del biólogo medio en esa época.

A menor escala y salvando todas las distancias, como en la geometría fractal, el descubrimiento, fundamentalmente por Fred Gage, del Instituto Salk de California, de que el transposón humano L1 estaba activo en los precursores de las neuronas, fue uno de los grandes saltos conceptuales de la década pasada. Y su recepción por la elite científica está resultando igualmente lento.

Pero los datos son tozudos, y siguen acumulándose a favor de la gran visión de McClintock: que los transposones modifican el genoma en respuesta al entorno.

El estudio japonés no estaba dirigido específicamente a la esquizofrenia; los autores también han examinado tejidos cerebrales obtenidos de pacientes de trastorno bipolar y depresión grave, en un intento general de asociar las principales enfermedades mentales con unas altas tasas de transposición. Los resultados, sin embargo, solo son significativos en el caso de la esquizofrenia. Los científicos de Tokio, sin embargo, han sido capaces de demostrar el efecto de ciertos factores del entorno, de los que se sabe que aumentan el riesgo de esquizofrenia en una variedad de situaciones, sobre todo en los periodos perinatales y neonatales, con unas altas tasas de movilidad del transposón L1.

¿Qué es la ciberseguridad?

¿Qué es la ciberseguridad?

Hoy en día la ciberseguridad es cada vez un tema de mayor importancia en la tecnología , para las grandes, medianas, y pequeñas empresas, también para los usuarios que la consumimos. Es por ello que este artículo veremos qué es la ciberseguridad, su importancia, cómo se puede aplicar y su demandado perfil en el mercado laboral, verás lo interesante de este tema en nuestra vida diaria y como nos puede ayudar.

Qué es la ciberseguridad

Según los profesionales en seguridad de ISACA (Information Systems Audit and Control Association) la ciberseguridad se define como una capa de protección para los archivos de información , a partir de ella, se trabaja para evitar todo tipo de amenazas, las cuales ponen en riesgo la información que es procesada, transportada y almacenada en cualquier dispositivo.

La ciberseguridad trata de trabajar en robustos sistemas que sean capaces de actuar antes, durante y después , no sirve solo para prevenir, sino también dar confianza a los clientes y al mercado, pudiendo así reducir el riesgo de exposición del usuario y de los sistemas.

El perfil de ciberseguridad: Lo más deseado

Es un hecho que, en esta sociedad que hoy en día es más global, móvil y digital, los riesgos que se relacionan con la seguridad de información se multiplican, es por ello que los expertos en la ciberseguridad se encuentran muy demandados en el mercado laboral , y cada día este número aumenta.

Las empresas necesitan de estos profesionales ya que saben que la prevención es la clave para proteger la información y no verse inmiscuido en situaciones de debilidades con secuelas inmensas para dichas empresas. Por tanto, estar formado en ciberseguridad es una muy buena opción para encontrar empleo a día de hoy.

Dentro de nuestra plataforma encontrarás un apartado dedicado a englobar los mejores cursos de ciberseguridad , desde los más básicos, para que puedas iniciarte en esta especialidad, hasta otros más avanzados, para que puedas complementar tu formación previa.

Qué es la ciberseguridad

Herramientas para aumentar la seguridad

  •  La protección contra el código malicioso malware: Comúnmente se conoce como antivirus, este tipo de seguridad es imprescindible para cualquier organización , sin importar su actividad o tamaño, además es importante ir mas allá de sistemas informáticos, puesto de trabajos o servidores, y reunir todos los aspectos que se relacionan con la movilidad. La gran cantidad de distintos tipos de malware y su evolución, se transforman en una de las amenazas más difíciles de lidiar.
  •  La protección antifraude o pishing : Estas es una de las más importantes, el sentido común. El engaño, se ha convertido en una de las prácticas más usadasen internet, tanto para para infectar miles de dispositivos, como para conseguir datos de los usuarios. Aquí no existen herramienas para combatir estas amenazas, se tiene que contar con el sentido común y desconfiar de lugares sospechos.
  •  Ser previsivos Estas herramientas constan en conseguir por varios medios la supervivencia de la organización o empresa, después de un inconveniente de seguridad, dentro de esta solución se encuentran, copias de seguridad en la nube o en otros dispositivos, que mantienen a salvo la información de la empresa, la cual es indispensable para poder desempeñar sus funciones. También existen otras soluciones como las herramientas de recuperación de sistemas, la cual permiten restaurar un sistema desde un punto desde antes del ataque para perder el menor número posible de datos.
  •  Protección de comunicaciones: Estas soluciones se encargan de proteger a la organización de un grupo de amenazas, como los ataques de denegación de servicios , accesos no autorizados o la intercepción de las comunicaciones. También debemos de tener en cuenta que las amenazas no solo pueden partir desde Internet, sino también del interior de las empresas, es por ello que la protección de las comunicaciones es imprescindibles cuando existen varias oficinas o sedes en varias partes del mundo, cuando se realizan diariamente a través de internet.

Las herramientas anteriores, son base fundamental de las soluciones de seguridad necesarias en cualquier empresa. No podemos olvidar que estas soluciones no son sino una parte del puzle de la seguridad para estar más seguros de ataques no deseados.

América Latina: panorama general de la desigualdad

América Latina: panorama general de la desigualdad

América Latina pese a su desarrollo económico acontecido en las últimas décadas es en una de las regiones más desiguales del mundo, lo cual tiende a asociarse con menores tasas de democracia y equidad (Adelantado Scherer, 2008; Maravall, 2009). Aunado a lo anterior para Blanco (2006, p. 1) nuestra región se “caracteriza por tener sociedades muy desintegradas y fragmentadas debido a la persistencia de la pobreza y a la gran desigualdad en la distribución de los ingresos, lo cual genera altos índices de exclusión”. Según la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal, 2016) la desigualdad en nuestra región no solo se expresa a través de las brechas de ingresos y los bienes económicos, sino también en el desarrollo de capacidades (derivadas del acceso a servicios de educación, salud y nutrición, tecnologías de la información y a bienes duraderos), por diferencias relacionadas con el género, la discapacidad e incluso por el estatus migratorio. Además en América Latina, la desigualdad social está condicionada por su dinámica productiva altamente heterogénea, por lo que la clase social se configura como el primer eslabón de aquella. La conjunción de diferentes factores asociados con la desigualdad, configuran lo que la Cepal (2016) ha denominado ejes estructurales de la matriz de la desigualdad social, mismos que al entrecruzarse generan pobreza, vulnerabilidad y exclusión social. Para Cortés (2011) la desigualdad frena el desarrollo económico porque los actores carentes de conocimiento y capacidad de inversión toman decisiones equivocadas que solo rinden beneficios parciales. Sin embargo, el desarrollo económico no puede centrarse en buscar ganancias monetarias porque la economía es solo un instrumento para el desarrollo humano. El propósito de una política regional y nacional equitativa e inclusiva, debe crear la posibilidad de que la gente tenga una vida plena, desarrollando su potencial y dignidad, para que pueda tomar decisiones y construir su futuro (Nussbaum, 2011). Desde un punto de vista conceptual todos los ciudadanos podrían enfocarse a contribuir al bien social y obtener beneficios sociales y económicos derivados de su esfuerzo personal. Las sociedades que permiten y recompensan el desarrollo del talento y la capacidad personal, están mejor preparadas para la innovación y el desarrollo económico. Este tipo de sociedades se han descrito como meritocráticas o abiertas. En cambio, las sociedades que impiden y bloquean el desarrollo del talento y el ascenso social en favor de las posiciones heredadas se denominan cerradas, lo cual según Van Leuween (2009) genera graves disparidades que deslegitiman el orden social existente.

Ni se les ocurra estrangular a Ricardo Arjona

Ni se les ocurra estrangular a Ricardo Arjona

Alberto Salcedo Ramos sobre las letras de Ricardo Arjona

Cuando descubrí a Ricardo Arjona en la televisión, lo que más me impresionó no fue la tontería de sus versos sino el engreimiento con el que los cantaba:

“Hay pingüinos en la cama
por el hielo que provocas
si hace un mes que no me tocas”

“Patético”, pensé, y en seguida supuse que un adefesio de ese calibre desaparecería pronto de la escena, borrado por la industria discográfica u olvidado por el público. Además, me dije, si acaso se le diera por seguir cantando sería imposible que compusiera una majadería peor que esa de los pingüinos en la cama, porque la estupidez tiene un límite y él, seguramente, acababa de alcanzarlo. En cuanto a los dos primeros pronósticos, me equivoqué de cabo a rabo: el tipo, aparte de ser mimado por su compañía disquera, ha recibido los favores de miles de personas – especialmente mujeres – que lo consideran un híbrido de trovador con profeta. Mi tercer vaticinio tampoco fue afortunado: año tras año Arjona se ha encargado de demostrar hasta la saciedad que es una cantera inagotable de disparates. Un día canta: “será porque no me gusta la tapicería/ que creo que tu desnudez/ es tu mejor lencería”. Y al día siguiente, cuando todos sus detractores nos imaginamos que le resultará imposible sacarse de la manga una sandez tan colosal como ésa, él vuelve a la carga con la propuesta más embrollada y ridícula que un amante le pueda plantear a su musa: “mejor dime que no/ y dame ese sí como un cuentagotas/ dime que no pensando en un sí/ y déjame lo otro a mí”. ¿Alguien se atrevería a pensar, a estas alturas, que la inspiración enrevesada de Arjona ya agotó su capacidad de producir necedades? De acuerdo: todavía falta contar los votos de otros municipios, como se dice en la jerga electoral. Y, sin embargo, el tipo nos sorprende de nuevo con la que podría considerarse su apuesta más arriesgada, una canción dedicada a la menstruación: “de vez en mes te haces artista/ dejando un cuadro impresionista/ debajo del edredón/ de vez en mes con tu acuarela/ pintas jirones de ciruela/ que van a dar hasta el colchón”.

Tengo amigos radicales que quisieran estrangular a Ricardo Arjona para liberarse, por fin, de su cháchara recurrente. No soportan su incontinencia verbal y menos el hecho de que, para cantar toda esa basura, adopte la actitud presuntuosa de un pavo real, como si creyera que él, y solo él, es el redentor que nos hará el favor de salvarnos con sus tonadas. A ellos, como a mí, lo que más les impactó cuando lo vieron por primera vez fueron, precisamente, sus ínfulas de Elegido. Recuerdo que uno de ellos, al descubrir a Arjona cantando en la televisión, expresó su desconcierto con una frase que era, al mismo tiempo, inocente y lapidaria:

— ¡Ándala, pero si el tipo es hasta serio!

Yo les concedo razón a mis amigos cuando dicen que Ricardo Arjona acapara la estupidez que, en aras de la justicia, tendría que estar equitativamente distribuida entre unos cuarenta bobos grandes. Si se reunieran durante un mes la animadora peruana Laura Bossio con el presentador colombiano Jotamario Valencia y con el fantoche puertorriqueño Wálter Mercado, no generarían ni el diez por ciento de las burradas que Arjona ha atesorado con disciplina a lo largo de su interminable carrera musical. De acuerdo, mis amigos, de acuerdo. Lo que pasa es que yo, a diferencia de ustedes, no veo en esa calamidad estética un motivo para degollarlo sino para indultarlo. Tanta estupidez junta, a la larga, termina siendo un hito importante, un espectáculo único, una fiesta que debemos disfrutar plenamente, con la conciencia de que no durará toda la vida, y somos nosotros – y sólo nosotros – sus testigos de excepción. Ni le se les ocurra, radicales amigos míos, ahorcar a Arjona: mientras él siga rebuznando sus coplas cantinflescas, más valor tendrán los poetas verdaderos como Serrat y como Sabina. Mientras él respire, el circo tendrá payaso y, por tanto, sentido.

VIOLENCIA EN LAS RELACIONES ENTRE ADOLESCENTES / VIOLENCE IN ADOLESCENT RELATIONSHIPS

VIOLENCIA EN LAS RELACIONES ENTRE ADOLESCENTES

Cyberbullying entre adolescentes: prevalencia y características de los agresores. Junto a las formas tradicionales de acoso entre iguales, ha venido surgiendo y aumentando, en los últimos años, una nueva modalidad de maltrato y de intimidación entre adolescentes. Se trata del acoso a través de las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación que supone el uso, por parte de un individuo o grupo, de medios electrónicos, tales como teléfonos móviles, email, conversadores, redes sociales, blogs y páginas web, para acosar deliberada y reiteradamente a alguien, mediante ataques personales, difamaciones u otras formas. La creciente disponibilidad de internet y de teléfonos móviles proporciona nuevas vías que algunos adolescentes utilizan para provocar daño y causar angustia en sus iguales (García-Pérez, 2011; Keith y Martin, 2005). Esta nueva forma de acoso tecnológico ha sido denominada por la literatura científica principalmente como cyberbullying (Campbell, 2005; Genta, Brighi y Guarini, 2009; Katzer, Fetchenhauer y Belschak, 2009; Patchin y Hinduja, 2006; Smith et al., 2008; Willard, 2007), habiéndose utilizado también otros términos, como online bullying (Nansel et al., 2001) o electronic bullying (Raskauskas y Stoltz, 2007).

Este nuevo tipo de maltrato entre adolescentes ocurre en una sociedad en la cual las tecnologías tienen un papel cada vez más central en la mayoría de las actividades de la vida cotidiana, y cuyos jóvenes han crecido en un medio relacional marcado por la tecnología (Li, 2006; Oblinger y Oblinger, 2005; Tokunaga, 2010). Como afirma Walker (2010), el acoso entre iguales a través de medios tecnológicos se nos presenta como un «efecto tóxico secundario» del uso generalizado de la tecnología en nuestra sociedad. De ahí, la importancia de investigar ciertos usos inadecuados de las nuevas tecnologías, que bien manejadas, presentan enormes beneficios para el adolescente y su socialización e integración social (Subrahmanyam y Greenfield, 2008; Veen, 2003).

El cyberbullying se ha definido como una «una conducta agresiva e in tencional que se repite de forma frecuente en el tiempo mediante el uso, por un indi viduo o grupo, de dispositivos electrónicos sobre una víctima que no puede defenderse por sí misma fácilmente» (Smith, Mahdavi, Carvalho, Fisher, Russell, y Tippett, 2008). Las formas de maltratar a través de las nuevas tecnologías (principalmente, con internet y el teléfono móvil) son múltiples y pueden clasificarse en varios tipos. A este respecto, Willard (2006) establece una tipología, proponiendo ocho tipos principales de conductas de acoso clasificadas según la acción realizada por el agresor: a) envío de mensajes ofensivos, increpaciones, ridiculizaciones o material pornográfico no deseado; b) envío de mensajes amenazantes y coacciones; c) difusión entre terceros de rumores difamatorios sobre la víctima; d) difusión entre terceros de información confidencial sobre la víctima o de imágenes degradantes; e) sonsacamiento de información confidencial de la víctima, haciendo que la difunda entre terceros; f) exclusión deliberada de la víctima en redes sociales; g) comunicación con terceros haciéndose pasar por la víctima para dejarla en evidencia; h) discusión airada en conversadores online, con descalificativos y agresividad verbal.

El cyberbullying comparte con el acoso tradicional la característica de ser una conducta intencional, repetida, hostil y dirigida a causar daño (Buelga, Musitu y Murgui, 2009; Katzer et al., 2009; Smith et al., 2008). Como explica Li (2007), el cyberbullying es un «viejo problema en un nuevo envase», pues reproduce situaciones que ya eran comunes entre los adolescentes en los centros escolares. De hecho, Li (2006) y otros autores como Buelga, Cava y Musitu (2010) sugieren también que los problemas de bullying en el contexto escolar se trasladan y continúan en los espacios virtuales, acentuando la relación desigual y de abuso de poder entre la víctima y el agresor. Es inherente a cualquier situación de bullying el desequilibrio de poder entre acosador y acosado, así como que éste se sienta atemorizado por la intimidación intencionada y repetida de aquél (Olweus, 2006; Rigby, 2002). Las propias características de los medios tecnológicos confieren al cyberbullying un potencial dañino aún mayor, pues se hace más fácil el acoso y se incrementa, de manera importante, el distrés psicológico de la víctima adolescente (Gradinger, Strohmeier y Spiel, 2009; Spears, Slee, Owens y Johnson, 2009; Tokunaga, 2010; Willard, 2006; Ybarra, 2004), convirtiéndose esta modalidad en un problema emergente de salud pública (Bickham y Rich, 2009; David-Ferdon y Feldman, 2007; Kowalski y Limber, 2007; Monks et al., 2009).

En efecto, el mencionado desequilibrio de poder es muy elevado en el cyberbullying, pues el agresor controla la situación aun sin tener que exponerse ante su víctima. El anonimato que el medio tecnológico permite, facilita la conducta hostil e incrementa la experiencia de humillación en la víctima (McKenna, 2007; Monks et al., 2009; Walker, 2010). Tal sentimiento de indefensión y vulnerabilidad se hace más patente al no existir lugares seguros para evitar las ciberagresiones, pues la víctima no podrá huir, defenderse o evitar el acoso cuando esté recibiendo constantemente mensajes en su móvil u ordenador, o cuando esté siendo repetidamente difamada en cualquier espacio público de la red (Katzer et al., 2009; Kowalski y Limber, 2007; Smith, Mahdavi, Carvalho y Tippett, 2006). Además, la difusión entre terceros de contenidos vejatorios puede alcanzar rápidamente una audiencia muy grande de espectadores −generalmente, otros adolescentes−, aspecto que también lo diferencia del acoso tradicional cara a cara (Bickham y Rich, 2009; Huesmann, 2007). Estos espectadores pueden visionar la agresión un número indefinido de veces, pues los mensajes o imágenes difundidos en internet o por teléfono móvil pueden ser recuperados por la audiencia una y otra vez, lo cual hace que el impacto de la agresión permanezca en el tiempo, ampliándose los efectos dañinos sobre la víctima (Mora-Merchán, 2008).

Un interés creciente en la investigación actual consiste en estudiar la prevalencia del cyberbullying, (Burgess-Proctor, Patchin y Hinduja, 2009; Garaigordobil, 2011; Kowalski, Limber y Agatston, 2010; Raskauskas y Stoltz, 2007; Schultze-Krumbholz y Scheithauer, 2009), aunque la variación entre trabajos es muy notable. En efecto, la incidencia del cyberbullying varía de un estudio a otro, entre el 5% y el 34% (Buelga et al., 2010; David-Ferdon y Feldman, 2007; Defensor del Pueblo, 2007), lo que dificulta considerablemente la comparación entre estudios tanto en un mismo país como entre países diferentes. Las razones que explican estas diferencias se deben a que no existe todavía un acuerdo con respecto a la propia definición de cyberbullying, ni tampoco con respecto a las variables medidas −incluyendo el medio de acoso y el rol de los sujetos: víctima, acosador, víctima/acosador−, a la forma de operativizar esas variables, ni con los instrumentos utilizados. Muchos trabajos evalúan la ocurrencia del cyberbullying de una forma genérica, sin especificar el tipo de agresión electrónica realizada (Calvete, Orue, Estévez, Villardón y Padilla, 2010). En todo caso, aun con estas limitaciones que deben tenerse en cuenta, son necesarias nuevas investigaciones que estudien con rigor la prevalencia del cyberbullying, que muestra ser un creciente problema mundial de los países desarrollados (Kowalski et al. 2010).

Ciertamente, en el estudio pionero de Finkelhor, Mitchell y Wolak (2000) en los Estados Unidos, la prevalencia de adolescentes acosados a través de inter-net era del 6% . Sin embargo, en un informe posterior, estos mismos investigadores destacan un incremento del 50% en los casos de acoso tecnológico entre los años 2000 y 2005 (Wolak, Mitchell y Finkelhor, 2006). Por su parte, Smith et al. (2006) constatan que el 22.2% de adolescentes ingleses han sido víctimas de cyberbullying en los dos últimos meses, con un 5.5% de adolescentes acosados de forma severa con una intensidad de una vez por semana o más. En España, Buelga, Cava y Musitu (2010) encuentran en un estudio reciente con 2101 adolescentes españoles, un 24.6% de adolescentes que han sido acosados por el móvil en el último año, y un 29% por internet, siendo la duración de este acoso para la mayoría de estas víctimas, menor a un mes. Estos últimos autores, como Li (2007) y Navarro (2009), observan que internet es el medio tecnológico más utilizado para agredir a los iguales. Cuando la duración del acoso se prolonga en el tiempo, tanto internet como el teléfono móvil (Buelga et al., 2010; Katzer et al., 2009) son utilizados para acosar a los iguales. La investigación de Ortega et al. (2008) establece que la modalidad más frecuente de cibervictimización es a través de conversadores como chats o Messenger, con un 14.8% de adolescentes victimizados entre los encuestados, seguido con un 4.3% por mensajes telefónicos, un 2.8% correo electrónico, un 2.7% llamadas al teléfono móvil, un 1% difusión de imágenes y vídeos en el móvil, y un 0.4% en páginas web.

Por otra parte, con respecto a los agresores de cyberbullying, los trabajos que han analizado esta cuestión son todavía muy escasos (Kowalski et al. 2010). En el estudio de Smith et al. (2006), los autores señalan que un 25.3% de los adolescentes manifiesta haber realizado uno o dos actos de agresión por internet, y un 16.6% por móvil, en los dos últimos meses, mientras que, en un acoso de tres o más veces en ese periodo, los porcentajes de adolescentes implicados son 4.4% a través de internet y 3.3% por teléfono móvil. En otra investigación, Schultze-Krumbholz y Scheithauer (2009) concluyen que un 15.5% de los adolescentes han acosado a través de internet, y un 8.5% por el teléfono móvil, en ambos casos en una medición de al menos tres veces al mes. En España, Calvete et al. (2010) encuentran que el 44.1% de los adolescentes ha realizado alguna conducta de cyberbullying. Las conductas de ciberacoso más frecuentes son apartar intencionalmente a un compañero de un grupo online (20.2%), escribir bromas, rumores, chismes o comentarios para poner en ridículo a un compañero en internet (20.1%), y usurpar la identidad de la víctima para crearle problemas (18.1%).

Por lo que respecta a las relaciones entre cyberbullying y edad, las investigaciones sugieren que la etapa más crítica de victimización es la adolescencia temprana, observándose una disminución de estos comportamientos en la adolescencia media (Kowalski y Limber, 2007; Li, 2006; Smith et al., 2008; Williams y Guerra, 2007; Worthen, 2007). En este sentido, Buelga et al. (2010) encuentran en su estudio, una mayor incidencia de victimización por acoso tecnológico en los dos primeros cursos de enseñanza secundaria obligatoria, con una disminución del cyberbullying en el ciclo superior de enseñanza secundaria. En esta misma dirección, trabajos científicos realizados en España, como los del Defensor del Pueblo (2007) y los estudios de Cava, Buelga, Musitu, y Murgui, (2010) sugieren que, en general, el bullying entre adolescentes desciende progresivamente con la edad, siendo más destacada la disminución de victimas y de agresores en los dos últimos cursos de Enseñanza Secundaria Obligatoria.

Sin embargo, los datos no están tan claros como en la victimización y cibervictimización, en lo que respecta a los agresores de cyberbullying. De acuerdo con Williams y Guerra (2007), la mayor incidencia de ciberagresores se sitúa aproximadamente en la edad de los 13 años. Por su parte, Ortega et al. (2008) no encuentran diferencias significativas entre edades en los roles de agresores y víctimas, aunque sí encuentran una ligera tendencia que indica que la mayoría de los ciberagresores están en los dos últimos cursos de Educación Secundaria Obligatoria mientras que la mayor parte de las cibervíctimas están en los dos primeros cursos de secundaria. Por otra parte, Calvete et al. (2010) constatan que la mayor prevalencia de agresores electrónicos está en segundo y tercer curso de enseñanza secundaria obligatoria; entre los 13-15 años. Por otro lado, Garmendia, Garitaonandia, Martínez-Fernández y Casado (2011) sugieren que mientras que el ciberacoso severo (más de una vez, por semana) es más frecuente en la adolescencia temprana, el ciberacoso de intensidad moderada (menos de una vez por semana) lo es, en la adolescencia media.

En cuanto a las diferencias de género en el cyberbullying; los pocos trabajos realizados hasta el momento tampoco son coincidentes en sus resultados. Algunos estudios señalan que no hay diferencias en la cibervictimización entre sexos (Didden et al., 2009; Hinduja y Patchin, 2008; Juvoven y Gross, 2008; Katzer et al., 2009), mientras que otros encuentran más víctimas entre las chicas que entre los chicos (Buelga et al., 2010; Burgess-Proctor et al., 2009; Dehue, Bolman y Vollink, 2008; Kowalski y Limber, 2007; Ortega et al., 2008). En relación a los cyberbullies, parece haber más acuerdo en la literatura, en indicar una mayor prevalencia de agresores varones (Li, 2006; Navarro 2009). En esta línea, Sourander et al. (2010) indican que el 16% de chicas son acosadas por chicos y sólo el 5% de los chicos son agredidos por chicas. Esa misma tendencia hacia una mayor incidencia de chicos en el rol de agresores severos y moderados es resaltada por Ortega et al. (2008). Por otro lado, Calvete et al. (2010) indican que los chicos con respecto a las chicas cometen más ciberagresiones relacionadas con las conductas de grabar y difundir imágenes degradantes sobre la víctima, así como en enviar contenido sexual no deseado y molesto.

También existen diferencias de género en cuanto a la intensidad de las agresiones cibernéticas, de modo que el ciberacoso severo (más de una vez a la semana) es realizado más frecuentemente por los chicos, y el acoso moderado (menos de una vez a la semana) por las chicas (Garmendia et al., 2011). Garmendia et al. (2011) indican que el 2% de los chicos y el 1% de las chicas realizan agresiones cibernéticas más de una vez a la semana, mientras que, con una frecuencia de una o dos veces al mes, los porcentajes son el 2% de los chicos y el 4% de las chicas. Del mismo modo, Kowalski et al. (2010) señalan que un 14% de las chicas y un 10% de los chicos han acosado a sus iguales de forma moderada durante los dos últimos meses a través de internet, mientras que el 1,1% de chicas y el 2% de chicos han agredido de forma severa.

Teniendo en cuenta estos antecedentes, el objetivo del presente estudio ex post facto fue analizar la prevalencia de agresores de cyberbullying, en una muestra representativa de alumnos españoles de Educación Secundaria Obligatoria. Se estudiaron también las diferencias de género y de curso según el tipo de agresiones cibernéticas realizadas por el adolescente.

Debido a la novedad del fenómeno del cyberbullying, el presente trabajo contribuye a ampliar el conocimiento que se tiene sobre este problema emergente en nuestro país. Se trata de un problema social que suscita una creciente preocupación en la comunidad científica, y que responde a los nuevos tiempos de una sociedad que cada vez hace un mayor uso de las nuevas tecnologías (Oblinger y Oblinger, 2005), siendo los adolescentes los protagonistas de esta nueva generación red.

Gastronomía peruana, una cocina llena de futuro por su despensa y su tinte regional

Gastronomía peruana, una cocina llena de futuro por su despensa y su tinte regional

Por Carmen Rodríguez | 5 Febrero, 2015 – 06:54

Reconocidos chef peruanos que desarrollan su trabajo dentro y fuera del país, como Gastón Acurio, Misuharu Tsumura o Víctor Gutiérrez y que esta semana han marcado la presencia de su país en la cumbre gastronómica Madrid Fusión, sostienen que la cocina peruana seguirá sorprendiendo.

La cocina peruana está viviendo un momento dulce de gran reconocimiento internacional, una gastronomía llena de futuro que seguirá sorprendiendo porque aún tiene muchas cosas nuevas que ofrecer tanto en productos como en cocina regional.

Esa es la opinión de reconocidos chef peruanos que desarrollan su trabajo dentro y fuera del país, como Gastón Acurio, Misuharu Tsumura o Víctor Gutiérrez y que esta semana han marcado la presencia de Perú en la cumbre gastronómica Madrid Fusión, donde hablaron con Efe

Acurio, abanderado de la gastronomía de su país, señaló que detrás de la cocina peruana hay una cultura de «miles de años de historia, hay biodiversidad, medioambiente, temas históricos, sociales, económicos, hay un sentimiento profundo de todo un país que encuentra en la cocina una ventana para lucirse ante el mundo».

La cocina peruana ha sido «un tesoro escondido por mucho tiempo no solamente porque el mundo no estaba conectado como lo está ahora, sino también porque los peruanos no creíamos que nuestra cocina podía seducir y encariñar a cualquier persona».

Sin embargo, lo ha hecho y ahora goza de un gran prestigio internacional, aunque es un «fenómeno que recién está empezando», en opinión de Misuharu Tsumura, que cocina nikkei en su restaurante Maido de Lima.

La cocina peruana tiene «un activo muy, muy grande, que nos ayuda mucho a los cocineros y que es la megadiversidad» que ofrece el país.

«Una despensa que ha estado sin ser utilizada», pues si se compara la cocina peruana con la de hace siete años ahora se emplean un 50% más de productos como el cushuro, la maca, la oca, el olluco o las frutas amazónicas.

La Amazonía «aún tiene mucho por descubrir, cada día descubrimos un producto nuevo por usar, aunque obviamente tiene que ir de la mano de la sostenibilidad».

El chef Víctor Gutiérrez, asentado en Salamanca (España) donde el restaurante que lleva su nombre luce desde hace diez años una estrella Michelín, también rompió una lanza en favor de «la infinidad de productos peruanos» que se pueden adaptar a todas las cocinas.

«Hay que buscar vender el producto (peruano) en todo el mundo». Fuera de Perú nadie conoce la lúcuma, «un producto que en el país todos saben lo rico que está (…) pues a lo mejor eso es un reto, es una línea que se puede seguir para fomentar y ayudar al país a crecer».

Gutiérrez insistió en que «no hay muchos restaurantes» en el mundo que usen el ají amarillo o más de una variedad de patata peruana o la quinua, «eso es lo que hay que vender. Creo que para tener un recorrido muy largo tenemos que intentar tener muchos productos en muchos sitios».

Acurio apostó por dos insumos básicos de la cocina peruana, el ají amarillo y los pequeños limones peruanos (imprescindibles para el cebiche o el pisco sour), como «los próximos ingredientes que serán también globales».

Otra de las riquezas de la cocina peruana es la diversidad de sus cocinas regionales, de las que tiene que haber un desarrollo mayor, pues «hoy en día todavía Perú es Lima, la capital es la que manda», señaló Tsumura.

El cocinero de origen japonés pronosticó que llegará el día en que regiones como la Amazonía o la sierra «logren desarrollar su gastronomía», con lo que la cocina peruana seguirá creciendo.

Se trata de cocinas hoy olvidadas, que no se ven en la capital y «por ende tampoco en el mundo», pero ahora hay «muchísimos cocineros jóvenes que están trabajando para poner eso en valor», agregó.

Acurio, cuyo restaurante Casa Moreyra está entre los 50 mejores del mundo, señaló que «hoy en día, lo más importante es hacer todo lo que haga falta para que la generación que viene detrás haga un trabajo aún mejor que el que nosotros hemos hecho».

Los cocineros peruanos, señaló, tienen que «seguir haciendo cosas cada día mejores, contando historias cada vez más hermosas, en un camino que no va a terminar nunca».

Ser niña y no morir en el intento

Ser niña y no morir en el intento

“La tarea es constituir una sociedad sana invirtiendo en una niñez con educación, salud, oportunidades y un mundo creativo y feliz. Estoy segura de que en menos de una generación cosecharemos los frutos”.

"solo con una infancia feliz y protegida podremos crear ciudadanos respetuosos porque ellos fueron respetados".
«solo con una infancia feliz y protegida podremos crear ciudadanos respetuosos porque ellos fueron respetados».

a verdadera patria del hombre es la infancia”, señaló alguna vez Rainer María Rilke respecto a un hito irrecuperable donde, entre alegrías y tristezas, se irá forjando la versión del hombre o la mujer adulta a la que tarde o temprano arribaremos. Para Rilke el potencial de la infancia resulta infinito ya que “nunca estuvo la vida tan llena de encuentros, de volverse a ver, de seguir avanzando” como en ese momento clave donde cualquier acto, incluso el más simple, puede convertirse en maravilloso. Ser abuela me ha otorgado el gran regalo de ver los ojos de mis nietas iluminándose ante una ardilla trepando por un árbol, el final inesperado de un cuento o simplemente el camión de helados acercándose con su sonido musical a la casa. Desafortunadamente, ese deleite de ir descubriendo la vida y fascinarse con sus sonidos, colores y sabores no dura mucho tiempo. Algo ocurre, que tiene que ver con la súbita pérdida de la inocencia, y de pronto nos vemos “sobrecargados de grandes lejanías” e “insertados en aquellas series de imágenes en que ahora, observa Rilke, nos desconcierta persistir”.

Con motivo del Día de la Niña, celebrado la semana pasada, me pidieron que escribiera una carta a mi niña y además seleccionara algunas fotos de mi infancia para una exhibición en la que –junto con 24 mujeres a las que admiro y respeto– tuve el gran privilegio de participar. Confieso que no fue un ejercicio fácil porque me significó un viaje a esos orígenes, referidos por Rilke, que en mi caso particular suponían un “reencuentro” con mi madre que hace poco falleció. Al leer mi carta, en la que evoco una infancia feliz junto a ella en La Punta, es posible constatar la importancia de mi familia pero también del lugar donde crecí. En el arraigo físico y emocional dentro de una pequeña península, rodeada por la inmensidad del Océano Pacífico, se fue forjando la versión de la mujer que ahora soy. Leyendo las cartas de mis compañeras de la muestra, que se exhibe en el Museo de Lima Metropolitana, descubrí ciertas constantes entre ellas, por ejemplo la idea del arraigo que fortalece tanto la identidad de una niña nacida en Carmen Alto, como las de otras provenientes de Tingo María, los Andes peruanos o algún barrio en Lima. Como era de esperarse la muestra da cuenta, también, de historias de desarraigo, discriminación y acoso sexual, felizmente superadas.

Así como para algunos la infancia fue una suerte de “patria” inolvidable en la que se forjó el fundamento emocional para enfrentar los desafíos de la vida, para otros fue un lugar de abuso, de violencia cotidiana y desolación. De ello dio cuenta “Ojo público”, que justamente para “conmemorar” el Día de la Niña nos recordó una serie de investigaciones, entre ellas sobre violaciones y abortos de menores de edad por embarazos no deseados, que arrojan cifras y situaciones realmente espeluznantes. Entre el 2012 y el 2016 el sistema de justicia sentenció a más de tres mil violadores de niñas, mientras el promedio anual de denuncias supera los cuatro mil casos. Tan solo en el 2016, el Perú tuvo seis mil casos de violación sexual de niñas, más que en México, Guatemala y Nicaragua. Pero el vía crucis de nuestras niñas no termina ahí. En junio del 2014, una niña de 13 años, llamada Daniela, ingresó inconsciente a la sala de emergencia del Hospital Amazónico de Ucayali, con una infección generalizada porque se introdujo las ramas de una planta de yuca para provocarse un aborto. Al hacer las averiguaciones del caso, el personal que la atendió se enteró que Daniela “vivía en un círculo de violencia” en el seno de una familia que le había negado la educación y la mantenía encerrada. No es difícil deducir que una violación, dentro de su círculo más cercano, provocó ese embarazo que la condujo a la muerte.

He escrito muchas historias sobre el abuso contra las mujeres en este Diario, sin embargo la que todavía me cuesta volver a leer es la de Pierina, una niña de 9 años cuya madre violó y torturó sin piedad. Sus labios cosidos para que no gritara, su cabeza rapada y su carita ensangrentada son la expresión más elaborada del sadismo que va brotando como hierba mala en nuestra sociedad. Ante ello no solo basta un cambio radical en la administración de justicia sino una política integral para nuestra niñez. Solo con una infancia feliz y protegida podremos crear ciudadanos respetuosos porque ellos fueron respetados, padres y madres amorosos porque ellos fueron amados, hombres y mujeres generosos porque experimentaron la generosidad cuando iniciaron su relación con el mundo. Cuando veo la violencia física y verbal que nos desborda siempre pienso en “la patria” a la que se refirió Rilke, donde niños abusados siguen perpetuando el abuso. Es por ello que la tarea es constituir una sociedad sana invirtiendo en una niñez con educación, salud, oportunidades y un mundo creativo y feliz. Estoy segura de que en menos de una generación cosecharemos los frutos, mientras gozamos viendo un par de ojitos brillando ante una puesta del sol.

Cuadros sinópticos sobre el bullying o acoso y mapas mentales: Carteles contra el Bullying para descargar

Cuadros sinópticos sobre el bullying o acoso y mapas mentales: Carteles contra el Bullying para descargar

¿QUÉ ES EL BULLYING?

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En la actualidad se habla mucho sobre el Bullying o acoso y sucede en todo tipo de ámbito. Desde nuestro blog especializado en cuadros sinópticos les dejamos justamente imágenes con un resúmen sobre lo que es el bullying, dónde se realiza, cómo es el perfil de la víctima y el acosador y otras particularidades sobre el acoso.

El bullying es el acoso físico o psicológico al que se ve sometido un individuo. Siempre cuando hay este tipo de acoso hay un abuso de poder. Muchas veces el acosador tiene seguidores o secuaces que apoyan el hecho.

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CUADROS SINÓPTICOS SOBRE BULLYING O ACOSO:

El Bullying puede ser por violencia o por agresión. A su vez puede ser física o verbal, o psicológica y social, que puede llevar desde la baja autestima , el aislamiento a la depresión y muerte.

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Dentro del bullying o acoso podemos ver el acoso escolar, que lamentablemente en la actualidad se observa mucho, donde las incidencias en las víctimas pueden ser varias, desde amenazas, agresiones, exclusiones sociales, intimidaciones, amenazas, manipulación hasta llegar a realizar en la víctima un bloqueo social.

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PERFIL DEL AGRESOR Y DEL AGREDIDO:

Se han detectado ciertas características o perfil del agresor y del agredido. Es importante saberlo para poder revertir estas situaciones de acoso.

¿QUÉ CARACTERÍSTICAS TIENE EL ACOSADOR?

El acosador es alguien que necesita tener el dominio sobre otro para sentirse poderoso y así ser reconocido.
• Carece de habilidades sociales y no muestra ningún tipo de capacidad de empatía.
• Por regla general, es alguien que suele tener problemas de violencia en su propio hogar.
• No tiene capacidad de autocrítica y manipula a su antojo la realidad.

¿QUE CARACTERISTICAS TIENE EL ACOSADO?

Es alguien sumiso.
• Tiene baja autoestima y además no posee una personalidad segura.
• Presenta una incapacidad absoluta para defenderse por sí mismo.
• Se trata de una persona muy apegada a su familia y que no tiene autonomía.
• Suele presentar algún tipo de diferencia con el resto de sus compañeros de clase en lo que se refiere a raza, religión, físico…

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MAPA MENTAL SOBRE BULLYING

El concepto refiere al acoso escolar y a toda forma de maltrato físico, verbal o psicológico que se produce entre escolares, de forma reiterada y a lo largo del tiempo.

El bullying escolar suele tener lugar en el aula y en el patio de la escuela. Este tipo de violencia por lo general afecta a niños y niñas de entre 12 y 15 años, aunque puede extenderse a otras edades.

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EXTRACTO DE ‘AFTER’, LA NOVELA DE ANNA TODD QUE HA LOGRADO UN ÉXITO MUNDIAL

EXTRACTO DE ‘AFTER’, LA NOVELA DE ANNA TODD QUE HA LOGRADO UN ÉXITO MUNDIAL

Mi despertador está programado para sonar en cualquier momento. Me he pasado media noche despierta, dando vueltas, contando las líneas que separan los paneles del techo y repitiendo el horario del curso mentalmente. Hay gente que cuenta ovejitas; yo planifico. Mi mente nunca deja de planificar, y hoy, el día más importante de mis dieciocho años de vida, no es ninguna excepción.

-¡Tessa! -oigo gritar a mi madre desde el piso de abajo.

Gruñendo para mis adentros, me obligo a salir de mi pequeña pero cómoda cama. Me tomo mi tiempo remetiendo las esquinas de las sábanas entre el colchón y la cabecera, porque ésta es la última mañana que esto formará parte de mi rutina habitual. A partir de hoy, este dormitorio ya no será mi hogar.

-¡Tessa! -grita de nuevo.

-¡Ya estoy levantada! -le contesto.

El ruido de los roperos abriéndose y cerrándose en el piso inferior me indica que está tan asustada como yo. Tengo un nudo en el estómago y, mientras dejo caer el agua de la regadera, rezo para que la ansiedad que siento vaya disminuyendo conforme avanza el día. Toda mi vida ha consistido en una serie de tareas que me preparaban para este día, mi primer día en la universidad.

Me he pasado los últimos años anticipando nerviosa este momento. Me he pasado los fines de semana estudiando y preparándome para esto mientras mis amigos salían por ahí, bebían y hacían las típicas cosas que hacen los adolescentes para meterse en problemas. Yo no era así. Yo era la chica que se pasaba las noches estudiando con las piernas cruzadas en el suelo de la sala con mi madre, mientras ella miraba el canal de televenta buscando nuevas maneras de mejorar su aspecto.

El día que llegó mi carta de admisión a la WCU, la Universidad de Washington Central, sentí una emoción tremenda, y mi madre lloró durante horas, o eso me pareció. No puedo negar que me sentí orgullosa de que todo mi duro trabajo hubiese dado los frutos esperados. Me aceptaron en la única facultad a la que había enviado solicitud y, debido a nuestros bajos ingresos, me conceden las becas suficientes como para que los préstamos de estudios que tenga que pedir sean mínimos. Una vez consideré, por un momento, marcharme a una universidad fuera de Washington. Pero al ver que el color abandonaba el rostro de mi madre al comentárselo y la manera en que se estuvo paseando por la sala durante casi una hora, acabé diciéndole que no me lo había planteado muy en serio.

En cuanto me meto a la regadera, parte de la tensión desaparece de mis músculos agarrotados. Y ahí permanezco, bajo el agua caliente, intentando apaciguar mi mente, pero consiguiendo justo lo contrario, y me quedo tan absorta que cuando por fin me enjabono el cuerpo y la cabeza apenas queda agua caliente como para pasarme una cuchilla por las piernas de las rodillas para abajo (…)

(…) Mi novio, Noah, llegará pronto para venir con nosotras. Es un año más joven que yo, pero pronto cumplirá los dieciocho. Es muy inteligente y saca las mejores calificaciones en todo, como yo. Estoy muy emocionada porque también está pensando en ir a estudiar a la WCU el año que viene. Ojalá fuera este año, porque no conozco a nadie allí, pero me ha prometido que vendrá a visitarme siempre que pueda. Sólo quiero que me toque una compañera de habitación decente; es lo único que pido, y lo único que no he podido controlar en mi planificación.

Extracto de After, de Anna Todd.

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